Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

262 7UDQVIRUPDFLRQHV GH OD HVFODYLWXG HQ 6DQWR 'RPLQJR FRORQLDO ÀQDOHV GH VLJOR FXDQGR OD HQWUDGD GH HVFODYRV ³DXQTXH DPLQRUDGD SRU OD pobreza general— se hizo por la vía del comercio intérlope. Si bien esos factores son favorables a la entrada de esclavos en Santo Domingo, no todos apuntan en la misma dirección. Es posible que, por una parte, en las décadas inmediatas a las despoblaciones forzadas de la banda norte, los propietarios de la capital de la colonia esperasen una reactivación del comercio legal y, por tanto, el retorno de la prosperidad económica de sus KDFLHQGDV TXH FRQRFLHURQ VXV SDGUHV \ DEXHORV (VWR H[SOLFD HQ FLHUWR PRGR la continuidad —aunque en disminución— de la importación de esclavos para dichas haciendas. Pero no fue así. Al contrario, el comercio se paralizó a tal punto que la Real Hacienda tuvo que depender del situado desde 1608 para sufragar sus gastos más precisos. Por otra parte, la compra de esclavos GH DUULEDGDV VHDQ HVWDV UHDOHV R ÀQJLGDV HVWi GHVWLQDGD D OD UHYHQWD HQ RWUDV islas del Caribe, actuando los comerciantes de Santo Domingo como interme- diarios; y, más importante, los esclavos que ingresan a la isla son cada vez más jóvenes, niños y niñas, muleques, por lo que era necesario contar tres R FXDWUR ©FDEH]DVª GH HVWRV HVFODYRV TXH QR DOFDQ]DEDQ OD PHGLD RÀFLDO GH ©VLHWH SDOPRVª R ©FXDUWDVª SDUD IRUPDU XQD ©SLH]D GH LQGLDVª (VWRV HUDQ ORV OODPDGRV ©PXOHTXHVª \ ©PXOHFRQHVª HV GHFLU QLxRV \ DGROHVFHQWHV TXH QR podían soportar las duras faenas de los adultos, por lo que debían esperar KDVWD SRGHU DVXPLU ODV PiV H[LJHQWHV PLHQWUDV ORV MyYHQHV HVFODYRV VH VR - cializaban en la cultura de la población esclava dentro de las haciendas o en las poblaciones. Desde luego, para aquellos colonos que no podían invertir VLJQLÀFDWLYDV VXPDV GH GLQHUR HQ OD FRPSUD GH HVFODYRV OD FRORQLD IUDQFHVD GH OD LVOD SURSRUFLRQy XQD EDVH SDUD ©DGTXLULUª HVFODYRV DGXOWRV HQ FDQWLGD - des apreciables, aunque implicara un medio ilegal como era la ocultación de esclavos. Asiento y contrabando (O SHUtRGR GH ORV JUDQGHV DVLHQWRV VHJ~Q 9LOD 9LODU HVWi PDUFDGR SRU ©HO MXHJR KHJHPyQLFR \ SROtWLFRª HQWUH ODV SRWHQFLDV HXURSHDV 'HVSXpV GH VLHWH años de asiento portugués de la Compañía de Cacheo (1696-1703), siguieron otros once de la francesa Compañía de Guinea (1704-1713) que no tuvo mayor efecto en la región, por el rechazo que encontró en las autoridades americanas. La Guerra de Sucesión española (1702-1714) tenía por verdadero trasfondo ©OD ULYDOLGDG DQJORIUDQFHVDª TXH HQYROYtD ©LQWHUHVHV SROtWLFRVª \ DGHPiV ©HO codiciado privilegio de la importación de negros en América concedido en D XQD FRPSDxtD IUDQFHVDª 38 el asiento de esclavos también daba acceso

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