Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
261 Historia general del pueblo dominicano asientos internacionales, 1692-1740; y, f) Tanteos hacia la libertad de la trata, 1740-1789. 32 (Q ORV SULPHURV GRV SHUtRGRV 6DQWR 'RPLQJR IXH ©HO OXJDU GRQGH PiV QHJURV IXHURQ FRQGXFLGRVª \ VH FUHy OD H[SHFWDWLYD GH PiV HVFODYRV D WUD - vés del sistema de licencias empleado, así como los primeros trastornos por las rebeliones de esclavos a partir de 1521; el segundo, además, corresponde al de la plantación azucarera. Para la autora, el tercer período se caracteriza SRU VX VLQJXODULGDG \D TXH GXUDQWH HVWH KXER ©UHJXODULGDG HQ HO VXPLQLVWURª \ VH YHULÀFy ©HO FRQWURO HVWDWDO HMHUFLGR VREUH HO PLVPRª 33 Aunque ya para este tiempo la colonia de Santo Domingo retrocedía en la demanda de esclavos. 'HO DVLHQWR SRUWXJXpV DO FRQWUDEDQGR KRODQGpV En las primeras décadas del siglo XVII la introducción de esclavos en el Caribe mediante el asiento portugués, establecido en 1595, no tuvo inte- rrupciones, aunque sí presenta grandes oscilaciones. Para Santo Domingo, Vila Vilar, en su estudio clásico sobre el tema, ha establecido, a partir de las FXHQWDV GH RÀFLDOHV UHDOHV TXH HQWUH \ KDEtDQ HQWUDGR D OD LVOD esclavos registrados. Los años 1606 y 1607 presentan los valores más altos: 812 y 277 esclavos, respectivamente; los valores más bajos corresponden a los años 1608, 11 esclavos; 1609, 43; 1612, 2; 1617, 5; y 1631, 16. 34 No obstante, la autora llama la atención sobre los grandes sub-registros que involucran estas cuentas, debido a los fraudes y cohechos contra la Real Hacienda que repre- sentaban un alto porcentaje del total de entradas; lo que implica un número no determinado que entraba de contrabando. Propone que las cuentas deben al menos duplicarse o triplicarse para acercar los totales al número real de esclavos. Aún debe tomarse en consideración el arribo de otros navíos sin registro, llegados a título de arribadas forzosas u otro subterfugio, a las cuales RWRUJDEDQ SHUPLVRV ORV JREHUQDGRUHV \ RÀFLDOHV UHDOHV SDUD UHDOL]DU YHQWDV GH los mismos. Solo en el cuatrienio 1623-1626, según datos que ofrece Vila Vilar, se presentaron unas 14 naves que introdujeron centenares de esclavos de con- WUDEDQGR SRU IXHUD GHO DVLHQWR QR PHQRV GH GRVFLHQWDV ©SLH]DV GH LQGLDVª HQ promedio por año, algunos de cuyos maestres habían realizado registros en Sevilla; 35 por supuesto, estos se hacían por cantidades muy inferiores a los que verdaderamente se tomaron en Angola, de donde procedía la mayoría de los esclavos introducidos. 36 El comercio del asiento portugués terminó en 1640, tras la rebelión de Portugal. Con el disimulo de las autoridades españolas, el comercio de contrabando pasó a ser controlado en lo que restaba del siglo por los holandeses, que tenían su base de operaciones en Curazao. 37 Algunos rasgos que comienzan a destacarse desde este período se prolongarán hasta
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3