Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

263 Historia general del pueblo dominicano al comercio americano. Con la Paz de Utrech de 1713 y los tratados poste- riores, Inglaterra consiguió el asiento de negros por 30 años y un navío de permiso de 500 toneladas cada año; pero en realidad este encubría la entrada de mercancías de contrabando en adición al comercio negrero. 39 La impor- tación de esclavos por medio del asiento fue mínima para Santo Domingo, pues solo se registra la compra de 188 esclavos entre 1714 y 1719, y fue nulo entre 1722 y 1739. 40 De estos 100 correspondían a los comprados por la Real Hacienda para las fábricas de la plaza, los llamados esclavos del rey. 41 No obstante, desde Santo Domingo, el comercio con Jamaica se hacía desde antes FRQ HO SUHWH[WR GH DUULEDGDV IRU]RVDV DXQTXH VLJXLy VLHQGR PiV LPSRUWDQWH HO que se realizaba por tierra con la colonia francesa del oeste. 'XUDQWH OD JXHUUD OODPDGD GHO $VLHQWR R GH ©OD 2UHMD GH -HQNLQVª 1743) las dos colonias de la isla actuaron como aliadas, circunstancia que per- mitió estrechar lazos con la colonia francesa, proporcionando mantenimientos H[WUDRUGLQDULRV D HVD SOD]D \ TXH HO JREHUQDGRU =RUULOOD GH 6DQ 0DUWtQ VXSR aprovechar para consolidar el comercio legal por tierra, lo mismo que la com- pra de esclavos en la frontera. 42 El asiento de esclavos con los ingleses llegó D VX ÀQ KDFLD PHGLDGRV GHO VLJOR FRPR HVWDED SUHYLVWR ©3RU HO WUDWDGR GH SD] ÀUPDGR HQ ,QJODWHUUD FRQVHUYDED ORV PHUFDGRV GH HVFODYRV SHUR ciertas otras cláusulas asestaban un rudo golpe al contrabando de tejidos. 'RV DxRV GHVSXpV ,QJODWHUUD UHQXQFLDED DO IDPRVR ´DVLHQWRµ D FDPELR GH XQD LQGHPQL]DFLyQª 43 Inglaterra, empero, siguió a cargo del rico negocio de la trata e incluso abarató los precios de los esclavos, que entonces entraron de contrabando, aunque no por mucho tiempo. España declaró más tarde la OLEHUWDG GHO FRPHUFLR GH HVFODYRV HQ SRQLHQGR ÀQ DO FRGLFLDGR DVLHQWR Entretanto, en 1776, las autoridades metropolitanas permitieron a los colonos de Santo Domingo ir en busca de negros a la colonia francesa dando D FDPELR VXV SURGXFWRV ItVLFRV ©GH FDUQHV \ GHPiV YtYHUHVª SHUR SDJDUtDQ D la Real Hacienda en dinero o letras de cambio el valor del derecho de marca o entrada con que se los declaraba ingresados conforme a la ley. Además, el rey concedía una rebaja de un 20 % del mismo, no admitiéndose otras mercancías que esclavos. El gobernador Solano informaba al ministro Gálvez que en la FRORQLD VH SDJDEDQ SRU ©GHUHFKR GH HQWUDGD GH QHJURV GH WUHLQWD \ WUHV SHVRV y tres reales por Pieza; veinte y dos pesos dos reales el Mulecón; y diez y seis SHVRV FLQFR \ PHGLR UHDOHV HO 0XOHTXHª SRU OR TXH VROLFLWy ©TXH ORV YHLQWH pesos se cobren por el total valor del Negro Pieza, y proporcionalmente por ORV GH ORV 0XOHFRQHV \ 0XOHTXHVª HQ UD]yQ GH TXH ©OH DXPHQWD PXFKR SXHV vale aquí doscientos y cinquenta pesos a lo menos cada pieza y a proporción ORV GHPiVª OR TXH WDPELpQ VH FRQFHGLy HQ VHSWLHPEUH GHO DxR VLJXLHQWH 44

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