Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 229 D YHQGHU VX SURGXFWR D XQ SUHFLR WRSH HVWDEOHFLGR TXH HQ QDGD OHV EHQHÀFLDED Tras las protestas de los cultivadores, se autorizó la subida de cuatro reales de plata en cada arroba de tabaco y se adquirieron con cargo al ramo de tabacos 150 negros de las colonias vecinas para repartirlos entre ellos. Fueron años de H[SDQVLyQ GH ODV H[SRUWDFLRQHV TXH DVFHQGLHURQ D DUUREDV HQ \ 1773. Mas los intereses mercantilistas la frustraron. Una Real Orden de 1774 las limitó a 12,000, que debían ser recogidas únicamente en Licey, de donde procedía el de mayor calidad, por lo que debían reducirse las siembras en otros lugares. A partir de 1776 los envíos se hicieron menos frecuentes. En 1777 no llegó ninguno. Nuevas peticiones las reactivaron coyunturalmente. Las alianzas entre los dirigentes de la factoría y los comerciantes herederos GH OD H[WLQWD &RPSDxtD GH %DUFHORQD WHQGtDQ D PRQRSROL]DU HQ VX EHQHÀFLR los precios y calidades del tabaco comercializado hacia España, lo que originó enérgicas protestas. En realidad los cosecheros estaban planteando la cuestión de fondo que subyacía en este problema: la rentabilidad del intercambio de ta- EDFR D FDPELR GH KDULQDV \ RWUDV PHUFDQFtDV HQ HO WUiÀFR FRQ 6DLQW 'RPLQJXH una relación que se había mantenido desde siempre. Para ellos solo era viable y rentable el comercio hacia esa colonia, que daba salida a sus andullos y que al mismo tiempo permitía disponer de harinas con un costo menor. La VROXFLyQ GHO FRQÁLFWR VXUJLy SDUDGyMLFDPHQWH GH OD FRORFDFLyQ FRPR IDFWRU de Francisco Espaillat, yerno del principal monopolista, Francisco Velilla. La H[SRUWDFLyQ GH WDEDFRV D (VSDxD VHJXtD DO PLVPR ULWPR TXH DQWHV SHUR ORV labradores ya no tuvieron problemas para continuar vendiendo sus produc- ciones en la colonia francesa sin las presiones monopolísticas de antaño y las harinas francesas volvieron a seguir siendo consumidas sin problemas en la capital cibañea. La última década del dominio colonial español en la isla con anterioridad al Tratado de Basilea fue un período de esplendor en tales rela- FLRQHV HQ OR TXH UHVSHFWD D ODV H[SRUWDFLRQHV GH DQGXOORV TXH FRPR H[SRQ - GUHPRV VHJXLGDPHQWH IXH HO IXQGDPHQWR HVHQFLDO GH OD H[SDQVLyQ HFRQyPLFD del agro santiaguero. El tabaco dio pie a la formación de una minoría de cultivadores que acce- GtD D OD FRPSUD GH HVFODYRV JUDFLDV D VX WUiÀFR FRQ 6DLQW 'RPLQJXH (UDQ HQ WRUQR D ORV YHJXHURV TXH H[SRUWDEDQ VXV SHTXHxDV SURGXFFLRQHV OR TXH demostraba, por un lado, su carácter de labor al cuidado de arrendatarios o propietarios de pequeñas estancias o vegas dedicadas a esa actividad, unidos por estrechos lazos de parentesco y consanguinidad, y por otro, en una época de monopolio teórico de la Factoría, que dejaba a la colonia francesa como OD VDOLGD FRP~Q GH VXV H[FHGHQWHV &RH[LVWHQ HQWUH HOORV SURSLHWDULRV FRQ XQ mayor número de cargas vendidas, que son los que pueden acceder a través

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