Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 345 como está dispuesto, y donde hubiere hatos se puedan dar sitios para hacer ingenios y otras heredades, y en cada asiento haya una casa de piedra y no PHQRV GH GRV PLO FDEH]DV GH JDQDGRª 4 Con la despoblación del siglo XVII , la ordenanza quedó en desuso, siendo necesario resucitarla en la segunda mitad del siglo XVIII con el choque agricul- WXUD JDQDGHUtD (Q SRU HMHPSOR HO WtWXOR GH OD a Ordenanza dictada por el Cabildo de la ciudad de Santo Domingo rezaba del siguiente modo: ©6REUH TXH QR KD\D FUtD GH JDQDGRV HQ WLHUUD GH ODERU QL ODERUHV HQ WLHUUDV GH FULDQ]Dª (Q OD MXULVGLFFLyQ GH 6DQWR 'RPLQJR VH FRQVLGHUDEDQ WHUUHQRV GH FULDQ]D ©GHVGH ORV /ODQRV SDUD DGHODQWH \ SRU OD SDUWH GH ORV ,QJHQLRV GHVGH el río de Nizao para Baní, incluso el hato de Sabana Grande, y por la parte del QRUWH SRU OD ,VDEHOD \ SRU OD GH +DLQD GHVGH HO GH 3XHUWR 5LFR SDUD DUULEDª 5 La prohibición de cercar los campos para que los animales pudieran pastar durante la temporada rastrojera fue aplicada, al uso castellano, en Indias, al LJXDO TXH HO OLEUH DFFHVR D ORV SUDGRV FRPXQDOHV (OOR H[LJtD TXH ODV H[SORWDFLR - QHV SHFXDULDV HVWXYLHVHQ VLWXDGDV OHMRV GH ODV ]RQDV FXOWLYDGDV D ÀQ GH HYLWDU HO destrozo en la época de sazón. Fue difícil, sin embargo, poner en práctica estas medidas por oposición de los propios hateros, o estancieros; con frecuencia se SRVHVLRQDURQ GH YDVWDV H[WHQVLRQHV HQ WHRUtD GH XVR FROHFWLYR H KLFLHURQ FDVR omiso de las disposiciones emitidas vedando el paso de las bestias por las se- menteras, contando con la connivencia de las autoridades locales. Aun así, y según López de Velasco, el ganado vacuno en la Española se habría multiplicado de tal manera que hacia el último cuarto del siglo XVI el número de cabezas podía estar cercano al medio millón sin contar las cimarronas. 6 E L HATO MAYOR : BASE DEL GANADO VACUNO En síntesis, el hato es la hacienda dedicada a la cría de ganado vacuno. Sin embargo, en Santo Domingo, el término admitía multitud de matizacio- nes durante el siglo XVIII . Igual podríamos emplearlo para referirnos a una estancia pequeña, con un par o tres de decenas de cabezas, que al latifundio WUDGLFLRQDO LQPHQVR \ FRQ FLHQWRV GH UHVHV D XQD H[WHQVLyQ HQRUPH GH WHUUH - no donde pastaban unos pocos animales, dedicándose el resto a la agricultura o dejándolo simplemente en su estado natural, etc. Para Moreau de Saint- 0pU\ HO KDWR HUD ©OD FODVH PiV QXPHURVD GH HVWDEOHFLPLHQWRV HVSDxROHV (VWRV
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3