Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

284 7UDQVIRUPDFLRQHV GH OD HVFODYLWXG HQ 6DQWR 'RPLQJR FRORQLDO IDOWDQ LQIRUPDFLRQHV SUHFLVDV SDUD OD LGHQWLÀFDFLyQ GH ORV HVFODYRV GH SDUWH GH ORV GXHxRV IUDQFHVHV ORV TXH D YHFHV VH H[FXVDQ GH SUHVHQWDUODV FRPR KL]R HO SURSLR 0U *DOLIHW TXLHQ GHFtD TXH ©FRPR VRQ QXHYRV QR ORV FRQR]FR \R PLVPR TXH DKt QR KD\ PiV TXH PL JHQWH TXH OHV SXHGH FRQRFHUª 95 Hacia mediados de siglo los propietarios franceses consiguieron que se instituyera, a través de los tratados entre ambas colonias para devolución recíproca de los esclavos escapados, la presencia de un factor o un representante de ese JRELHUQR TXH WXYLHUD D VX FDUJR LGHQWLÀFDU ORV HVFODYRV KXLGRV TXH HUDQ DSUH - sados, o cuando iban a ser vendidos públicamente en las villas, y en particular en Santo Domingo adonde eran llevados los señalados como tales prófugos. Allí se presentaba la reclamación correspondiente ante las autoridades espa- ñolas. Desde luego, estas últimas podían resistirse a entregar los esclavos si no se cumplían con los requerimientos legales de dicha reclamación. El número de los fugitivos es difícil de precisar, aunque a juzgar por los reclamos y las persecuciones en la frontera los intentos son continuos y no pocos logran su cometido. Más adelante hay indicios de que el fenómeno VH LQWHQVLÀFDED FRQIRUPH FUHFtD OD PDVD GH HVFODYRV HQ OD FRORQLD GH 6DLQW Domingue. Pocos estudios dan cuenta global del número o un estimado de los escapados y devueltos entre ambas colonias. Es dable suponer que el ba- lance arrojó un saldo positivo para la colonia española. Quizás el promedio osciló a mediados de siglo en torno a uno o dos centenares de esclavos por DxR $GHPiV GDGR HO GHVHTXLOLEULR GH VH[RV HQ ODV GRWDFLRQHV \ SRU OD IDWLJD que suponía resistir a los embates de las persecuciones, transitando por cami- nos difíciles y durmiendo a la intemperie, es probable que la mayoría de los fugados fueron hombres. Los escapados se mueven generalmente en grupos de muy pocos esclavos. Un capítulo relacionado con los esclavos es el de los soldados desertores a ambos lados de la isla. Durante las guerras contra los ingleses se presenta- URQ GLÀFXOWDGHV SRU HO Q~PHUR GH GHVHUWRUHV TXH WXYLHURQ ODV WURSDV IUDQFHVDV y españolas los cuales cruzaban la frontera para desertar. El mayor número de estos fueron franceses que se hallaron en Santo Domingo. En principio, GXUDQWH OD OODPDGD ©*XHUUD GH OD 2UHMD GH -HQNLQVª R GHO $VLHQWR HO PLQLVWUR &DPSLOOR SURSXVR DO JREHUQDGRU =RUULOOD GH 6DQ 0DUWtQ HQWUHJDU VROGDGRV desertores franceses a cambio de quedarse con cierta cantidad de esclavos fugitivos. La propuesta por sí sola, y más aún viniendo de uno de los mi- QLVWURV PiV LQÁX\HQWHV GH OD pSRFD LQGLFD FXiQ DSHWLWRVR HUD HO ERWtQ GH ORV HVFODYRV KXLGRV (O JREHUQDGRU UHVSRQGLy TXH OD LGHD ©QR HV YLDEOH SRUTXH en la colonia francesa nunca la aceptarán. Los esclavos son imprescindibles SDUD ORV FXOWLYRV \ XQD IXHQWH GH ULTXH]D SDUD OD FRORQLDª (Q FDPELR RSLQy

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3