Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

254 7UDQVIRUPDFLRQHV GH OD HVFODYLWXG HQ 6DQWR 'RPLQJR FRORQLDO Fue gracias al desarrollo de la plantación azucarera como la esclavitud DIULFDQD DGTXLULy GHVGH WHPSUDQR XQ LPSRUWDQWH SHVR HQ OD FRQÀJXUDFLyQ de la economía, la demografía, la sociedad y la cultura en Santo Domingo. 13 Contiguo a ingenios y trapiches de azúcar estuvo el hato, inicialmentededicado a la crianza de bestias para el transporte y carnes para alimento de los colonos y ahora también para las dotaciones de esclavos, con lo cual cumplió un papel subsidiario dentro de la plantación. Tras la crisis de la plantación azucarera en la segunda mitad del siglo XVI , la economía se contrajo abruptamente dan- do lugar a una redistribución de los esclavos, los cuales pasaron a ocuparse en las estancias, los hatos, conucos, como a diversas funciones domésticas; y no pocos pasaron a ser esclavos de alquiler. La producción de cueros alcanzó niveles increíbles, pero pronto este producto se destinó al contrabando, como los demás, por la falta de comercio legal. Aunque las estancias de jengibre y FDxDItVWROD DOFDQ]DURQ QLYHOHV GH H[SRUWDFLyQ DSUHFLDEOHV FRPHUFLDOL]DGRV HQ buena proporción por vía legal, la actividad no llegó a compensar los niveles de ocupación de la población esclava vacante. Los esclavos que unos años antes eran escasos, ahora resultaban sobrantes. Miles de mujeres y hombres quedaron fuera del sistema de plantación. Como los amos no podían sostener los gastos de alimentación y vestidos a los que estaban obligados, permitieron que sus esclavos tuvieran pequeños conucos, y los mandaron a ganar jornal que les reportaba dos reales diarios por cabeza como mínimo. Desde antes de la crisis, la esclavitud jornalera fue el modo que encontraron los propietarios de esclavos para conseguir la rentabilización de su inversión en trabajadores forzados, si no podían colocarlos en alguna ocupación útil; en adelante dichos jornaleros se convirtieron en una multitud. Tales factores intervinieron en la reducción del número de esclavos en las haciendas hasta convertir a los esclavos jornaleros y domésticos en la principal mano de obra disponible en la colonia. La decadencia de la industria azucarera —desplazada de los mercados por múltiples factores—, la merma de los ingre- sos de la Real Hacienda por el creciente contrabando y la sangría momentánea en las Cajas Reales de Santo Domingo que supuso el situado de Puerto Rico, FRQFXUULHURQ SDUD FRQÀJXUDU OD FR\XQWXUD GH GHFDGHQFLD HFRQyPLFD GH OD LVOD que se agravó con las devastaciones de inicios de la siguiente centuria y la con- siguiente destrucción de las fuerzas productivas desarrolladas en el período de OD SODQWDFLyQ $ ÀQDOHV GHO VLJOR XVI ORV HVFODYRV RFXSDGRV HQ ODV H[SORWDFLRQHV agrícolas estaban en las estancias de jengibre, cañafístola y en haciendas gana- deras, antes que en los ingenios. 14 Desde entonces la esclavitud intensiva entró en un largo receso. La coyuntura permitió también el cambio en las relaciones GH H[SORWDFLyQ SXHV OD GHPDQGD GHO PHUFDGR HXURSHR VH VLQWLy D WUDYpV GH ORV

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