Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
216 0LJUDFLRQHV \ FDPELRV GHPRJUiÀFRV /D FRQVROLGDFLyQ GH XQ SXHEOR enlaces con familias de la élite cibaeña y capitalina y de la burocracia colonial fue la evidencia fehaciente de ese proceso de integración que consolidó en la segunda mitad del siglo XVIII una élite criolla con una estrecha telaraña de intereses entre todos esos sectores. Papel crucial en el proceso de fusión entre los linajes capitalinos tradi- cionales y los nuevos y entre estos y los cibañeos, fue desempeñado en la pSRFD GH H[SDQVLyQ GHO WUiÀFR IURQWHUL]R SRU ORV RÀFLDOHV GH ORV UHJLPLHQWRV ÀMRV TXH HQ XQD SDUWH QDGD GHVGHxDEOH LQWHJUDUiQ HVH VHFWRU HPHUJHQWH \ TXH tenían en sus manos el control de las aduanas. Lescallier subrayó una de las características diferenciales de esos cuerpos militares asalariados: el hecho GH TXH WRGRV ORV RÀFLDOHV \ VROGDGRV GHO ~QLFR EDWDOOyQ GH JXDUQLFLyQ HQ OD capital fueran todos criollos de color blanco y lo mismo cabía decir de los artilleros. Solo había un ingeniero en la plaza, el único de toda la colonia, con rango de teniente coronel, 17 y que, como veremos, enlazará con familias de la pOLWH ORFDO $XQTXH KD\ TXH PDWL]DU VXV DÀUPDFLRQHV SRUTXH KXER VROGDGRV \ RÀFLDOHV SHQLQVXODUHV \ FDQDULRV QR HV PHQRV FLHUWR TXH HO SRUFHQWDMH GH FULROORV IXH VLHPSUH PX\ HOHYDGR OR TXH OH FRQYHUWtD HQ XQ FDVR H[FHSFLRQDO en la América española en formaciones de esta naturaleza. Los regimientos ÀMRV ÀQDQFLDGRV SRU HO VLWXDGR PH[LFDQR IXHURQ XQD IXHQWH LQGXGDEOH GH subsistencia y de control político y aduanero en el Santo Domingo colonial, OR TXH H[SOLFDED HO HOHYDGR Q~PHUR GH FULROORV HQ HOORV \ ODV DOLDQ]DV PDWUL - PRQLDOHV HQWDEODGDV HQWUH VXV RÀFLDOHV \ ODV FODVHV GLULJHQWHV ORFDOHV KDVWD HO punto de conformarse estas a través de la fusión de ambos sectores. Nunca estuvo completo este cuerpo. En la gobernación de Azlor se reduje- ron sus hombres a 569 hombres, por lo que había 68 bajas. Cuando alcanzó las SOD]DV VLHPSUH VH PDQWXYR SRU GHEDMR (Q GH RÀFLDOHV VROR VH PDQ - tenían activos 32 y de 847 soldados 689, cantidad que en este último caso siguió bajando a medida que nos acercábamos a la década de los 90. De 847 solo se cubrían 518 en 1784, en 1785 483 y 658 en 1789. Sobre la procedencia de los sol- dados, en 1769, de un total de 698 plazas 337 eran dominicanos, 277 españoles, HUDQ GH RWUDV FRORQLDV DPHULFDQDV \ H[WUDQMHURV OR TXH UHSUHVHQWDED TXH el 48.28 % eran locales y los españoles un 39.68. En 1777, habiendo aumen- tado su número a 903: 393 eran dominicanos, 263 españoles, 182 americanos \ H[WUDQMHURV OR TXH VXSRQtD TXH HO HUDQ GH LQVXODUHV \ HO españoles, mientras que los americanos pasaron de ser el 7.5 % al 20.15 %. En cuanto a procedencia de los españoles, de los 283 integrados en 1777 Andalucía contaba con 71, Castilla la Vieja 53, Galicia 35, Castilla la Nueva 30 y Canarias 30, teniendo las demás regiones números mucho más bajos. 18
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