Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 183 QHJUD HVFODYD HO GHVFHQVR GHPRJUiÀFR HQ HVWH VHFWRU GH SREODFLyQ IXH UiSLGR y brutal. Ya en el siglo XVII , según el conocido (y a lo largo de esa centuria, el único realizado en Santo Domingo) censo de Osorio registraba unos 9,648 esclavos negros y la cifra continuó bajando notoriamente. 81 Los mismos vecinos que antes eran dueños de esclavos, no disponían ya de dinero para comprarlos, empobrecidos hasta el punto, según Moya Pons, de no poder mantener las distancias sociales con sus trabajadores, algunos de ellos antiguos esclavos. Otros de los que consiguieron la libertad, negros y mulatos, estos últimos en mayor proporción, se establecieron entre la pobla- ción libre. 82 La población blanca se hizo cada vez más escasa. Huyendo de la miseria de la colonia dominicana, bastantes familias de hacendados o antiguos pro- pietarios de hatos e ingenios ya desaparecidos o inactivos salieron de la isla SDUD HVWDEOHFHUVH VREUH WRGR HQ 0p[LFR HQ ODV SULQFLSDOHV FLXGDGHV FRVWHUDV venezolanas, o en Cuba y Puerto Rico. Entre 1651 y 1666, especialmente en este último, el conocido como trági- co año de los seises, la naturaleza se cebó con los habitantes de la Española. Varias epidemias, especialmente de viruelas, acabaron con la vida de un alto porcentaje de esclavos. Cuando empezaban a prosperar los nuevos cultivos de cacao en los que habían puesto sus esperanzas tanto grandes como me- dianos propietarios de la parte oriental de la Española, una serie de plagas seguidas de diversas catástrofes naturales, huracanes y terremotos asolaron los cocotales. De los que sobrevivieron, algunos fueron liberados, por no po- der mantenerlos sus amos, tomando un carácter marcadamente patriarcal la relación entre el señor y su esclavo. En consecuencia disminuyeron las distan- cias sociales entre ambos grupos, aunque continuaron bien delimitadas. Lo KDVWD DTXt H[SXHVWR QR LPSOLFy XQ DFHUFDPLHQWR GH FODVHV 83 Los amos, sobre todo los descendientes de los primeros conquistadores y pobladores, inde- pendientemente de su pobreza, conservaban un enorme sentido del orgullo de pertenencia a una casta que consideraban privilegiada. &RPR WHVWLPRQLR GH OR H[SXHVWR HQ DUULEy XQ EDUFR QHJUHUR DO SXHU - to de Santo Domingo con 400 esclavos a la venta. Solo contaba la capital con 80 esclavos, pero no pudo comprar más que 140 de los que ofertaban debido a la pobreza de los vecinos. 84 Otra causa de la disminución del número de esclavos fue la huida de HVWRV FRPR H[SRQtD HO DU]RELVSR GH 6DQWR 'RPLQJR GRQ )UDQFLVFR GH OD &XHYD 0DOGRQDGR HQ HQ FDUWD DO PRQDUFD )HOLSH ,9 UHÀULpQGRVH D FyPR se habían formado y cómo vivían en los pueblos formados en las sierras del Maniel:

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