Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

180 (O FRODSVR GH OD VHJXQGD PLWDG GHO VLJOR XVII monarca, consiguió que cada año la Corona dedicase unos 70 u 80 pesos para su conservación y reparación , ©> @ SURFXUDQGR H[FXVDU JDVWRV \ FXDQGR VHD QHFHVDULR KDFLpQGROD GH QXHYRª 3DUD HOOR GHEHUtD SUHVHQWDUVH DO &RQVHMR informe detallado sobre el coste de su reconstrucción. Sobre este mismo asun- to, se solicitó por parte del Consejo de Indias la opinión del que había sido SUHVLGHQWH GH OD (VSDxROD &DUYDMDO \ &RERV TXLHQ H[SUHVy VX FULWHULR GH TXH con el adecuado cuidado podía durar bastantes años la cadena, mientras que hacerla de nuevo supondría un gasto de 700 a 800 pesos. Las autoridades me- tropolitanas decidieron recurrir a los caudales de la Real Hacienda durante VHLV DxRV FRQ HO ÀQ GH SDJDU HO VRVWHQLPLHQWR GH DTXHOOD 3RU RWUD SDUWH HO procurador general de la ciudad de Santo Domingo en la Corte, don Gaspar GH &DVWUR 5LYHUD H[SXVR TXH KDVWD HQWRQFHV OD FLXGDG VH KDEtD RFXSDGR GHO gasto ocasionado por la cadena que servía de defensa a la entrada del puerto y a la boca del río Ozama, pero los vecinos, debido a la precaria situación en que se hallaban después de las catástrofes de 1666, no podían seguir costeándolo. 79 U NA SOCIEDAD INMERSA EN LA PRECARIEDAD 5XUDOL]DFLyQ \ HPSREUHFLPLHQWR GH OD SREODFLyQ GH OD FRORQLD &DVL WRGRV ORV SURFHVRV GH GHFOLYH TXH VH LQLFLDQ HQ OD (VSDxROD D ÀQHV del siglo XVI y principios del XVII se agudizaron al avanzar este siglo. La socie- dad hispano-dominicana se ruralizó más y más a lo largo de estas décadas, PDUFiQGRVH H[DJHUDGDPHQWH OD GLFRWRPtD FDPSR FLXGDG UHSUHVHQWDGD SRU la diferente forma de vida en los dos núcleos de población principales, Santo 'RPLQJR FDSLWDO \ ~QLFR SXHUWR DELHUWR OHJDOPHQWH DO WUiÀFR PHUFDQWLO \ Santiago, aunque en menor grado en esta última, que en el resto de la isla, poco poblada y abocada, como hemos señalado, a una economía de mera supervivencia. Se marca aún más el declive de hatos, y estancias, minimizán- dose la producción. El modus vivendi más característico y difundido, insistimos, fue el inter- cambio entre los mismos pobladores de las zonas rurales o el comercio con los habitantes de la colonia francesa desde antes de su reconocimiento legal por la Paz de Ryswick en 1697. El contrabando , pese a la campaña de Osorio que tan FDUR FRVWy D SULQFLSLRV GH VLJOR D OD (VSDxROD QR OOHJy D H[WLQJXLUVH DO VHU HO ~QLFR PHGLR SDUD ORV TXH YLYtDQ HQ HO QRUWH R HQ FXDOTXLHU SXQWR QR SUy[LPR

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3