Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 173 el siglo no se produjeron nuevas alteraciones en los planes trazados para el amurallamiento de Santo Domingo por los presidentes y capitanes generales Robles y Segura Sandoval. La obra principal del presidio se concluyó, escribió el presidente Pérez Franco, a poco de él llegar a la isla, al Consejo de Indias, LQIRUPDQGR VREUH VX PDO HVWDGR GH FRQVHUYDFLyQ FRPR FRQVHFXHQFLD ©GH OR DQWLJXR GH VX IiEULFDª $O PLVPR WLHPSR DOXGtD D OR LQFRQYHQLHQWH GH VX VLWXDFLyQ TXH VLQ GXGD GLÀFXOWDUtD OD GHIHQVD GH DTXHOOD SOD]D HQ FDVR GH LQ - vasión. Proponía su traslado a otro lugar del río que ya había buscado, donde VH KDOODED XQ ©SDGUDVWURª R HOHYDFLyQ GHO WHUUHQR VXSHULRU D OD IRUWDOH]D \ de mayor altura que la ciudad misma. Proyectaba rodear el nuevo fuerte de XQ IRVR OR TXH UHVXOWDUtD IiFLO \ OR KDUtD LQH[SXJQDEOH (O UH\ SLGLy XQ QXHYR informe, más detallado, sobre la conveniencia y posibilidades del traslado. 56 El 25 de octubre de 1652, el mismo don Andrés Pérez Franco, ordenó al capitán Manuel González Pallano y a Juan de Morfa, empujado por los rumores de una posible invasión desde el mar, ya que era aquella la zona que con mayor probabilidad sería elegida en caso de atacar Santo Domingo, que construyesen una trinchera a la altura de Haina. El traslado proyectado por Pérez Franco no llegó a ponerse en práctica durante su gobierno. En 1654 continuaba hablándose de la conveniencia de efectuarlo. 57 Montemayor y Cuenca, durante su gobierno interino, comenzó la cons- trucción de una plataforma que habría de servir para la defensa del puerto de la capital, con seis cañones de bronce montados sobre ella, y que desempeñó un efectivo papel durante la invasión inglesa de Penn y Venables, en 1655. La ERFD GH +DLQD VH IRUWLÀFy WUDV HVWH HYHQWR *REHUQDQGR \D GRQ %HUQDUGLQR GH 0HQHVHV VH IRUWLÀFy WDPELpQ OD SXHUWD GH /HPED TXH VHJ~Q GRFXPHQWRV GH la época, era la principal de la ciudad. En el camino real denominado de La Esperilla se realizaron obras del mismo carácter, llegando a trabajar en ellas, DO LJXDO TXH HQ ODV GH +DLQD RÀFLDOHV \ HVFODYRV GH ORV TXH 3pUH] )UDQFR KDEtD enviado durante su gobierno. 58 Entre las obras emprendidas por el Conde de Peñalba cabe señalar la unión del castillo de las Tres Cruces con el remate de las murallas, tarea que había sido encomendada a los carpinteros Juan de Lugo y Juan de la Vega, y de cuya supervisión se encargaba el oidor más antiguo de la Audiencia, don Andrés Caballero. 59 En carta escrita por el Conde de Peñalba a Felipe IV en abril de 1656, cuando ya había terminado su gobierno, informaba del estado HQ TXH KDEtD HQFRQWUDGR D VX OOHJDGD D OD LVOD ODV IRUWLÀFDFLRQHV GHO SUHVLGLR Señalaba las mejoras efectuadas en los once fuertes con que contaba la plaza, así como en el de San Jerónimo, que rodeó de un foso y una fuerza o forta- leza que ordenó levantar en el otro margen del río. Adjuntaba un plano de

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