Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 693 )LQDQFLDPLHQWR HQFXELHUWR HO IUDXGH HQ ODV &DMDV 5HDOHV GH 6DQWR 'RPLQJR Los dineros faltantes en distintas cuentas en las Cajas Reales, también OODPDGRV GHVFXELHUWRV R DOFDQFHV GH ORV RÀFLDOHV UHDOHV QR HUDQ QXHYRV <D ORV informes de Gelabert, juez visitador por el Tribunal de Cuentas de Barlovento con asiento en La Habana, habían llamado la atención sobre estos y de los DWUDVRV TXH SUHVHQWDEDQ RÀFLDOHV UHDOHV HQ OD IRUPDOL]DFLyQ GH ODV FXHQWDV Anteriormente, se habían visto complicados junto a don Féliz Guillén, algua- cil ejecutor de Real Hacienda, en fraudes cometidos en los comisos de ropas \ ©WHODV GH DOJRGyQ GH IiEULFDV H[WUDQMHUDVª TXH HVWDEDQ H[FOXLGDV GHO OLEUR comercio. Dicho alguacil las tenía en sus almacenes particulares y las colocaba en varias tiendas de la ciudad, en particular de Pedro Petreña, quien hacía de testaferro de Guillén. También en el contrabando de cacao denunciado en el año 1778 en el que estaban en complicidad militares, comerciantes y el tesorero Raymundo Esparza. Formada la causa contra estos, el rey ordenó al presidente Peralta y Rojas proceder por sí solo contra los mismos en su calidad de superintendente de la Real Hacienda. 150 Estos casos hablaban de la YHQLDOLGDG GH ORV RÀFLDOHV UHDOHV \ VX HQWRUQR \ SDUD OD pSRFD IRUPDEDQ SDUWH GH ORV PDQHMRV FRPXQHV HQ ODV ,QGLDV \ HQ ©6DQWR 'RPLQJR GRQGH HO IUDXGH se convirtió en la respuesta al monopolio y a los impuestos establecidos por OD &RURQDª 151 Tras la muerte de Esparza, el 29 de abril de 1786, la investigación sobre los manejos irregulares de las Cajas Reales salieron poco a poco a la luz, hasta sindicarle como el autor del mayor desfalco conocido en la Real Hacienda de Santo Domingo. Primero la averiguación de las cuentas estuvo en manos del QXHYR WHVRUHUR RÀFLDO UHDO )HUQDQGR 0DXOHyQ GHVSXpV GH YHQFHU OD RSRVLFLyQ que hizo el Cabildo a la toma de posesión de su cargo. En realidad, Gascue estuvo solo al frente de las Cajas Reales durante 15 meses hasta que fue sus- tituido en abril de 1788 por Nicolás de Toledo, contador interino nombrado por la Real Audiencia. Mauleón debió sospechar del gobernador García, pues toleraba los retrasos de Gascue y sus ayudantes en la entrega de los libros de cuentas diarias de Real Hacienda con los que debía confrontar los de la testamentaría de Esparza, 152 cuyo albacea era el propio gobernador. En efecto, García quitó a Mauleón la responsabilidad de las indagatorias de dicha tes- tamentaría y nombró interinamente al oidor Pedro Catani, en lo que llegaba OD FRQÀUPDFLyQ UHDO 6LQ HPEDUJR HO UH\ QRPEUy DO RLGRU )RQFHUUDGD TXLHQ para entonces estaba a cargo también de la recolección del papel moneda

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