Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
686 La recuperación del siglo XVIII colonia. Esto provocó que las mismas debieran revisarse y adecuarse, como lo ordenó la Real Audiencia al Cabildo, cosa que este último habría retrasado por quince años, no se sabe por cuáles razones. 134 (Q ÀQ OR PiV SUREDEOH HV que el Cabildo esperase primero a la contestación a la Representación que hizo al monarca en 1767 y, después, esperó por la resolución sobre el plan de fomento que sometió al Consejo de Indias como resultado de la Junta de 1772, donde se incluyó el punto de las ordenanzas. Tal proyecto de código para gobierno de los esclavos se había insinuado en varios informes y pareceres sobre el fomento de la colonia y en particular GHO SURSLR FRQVHMHUR $JHUR TXLHQ VH UHÀULy D OD QHFHVLGDG GH IRUPDU XQR PiV general para las Antillas españolas y otros territorios donde faltaran los indios. Más allá del ámbito de la corte, las circunstancias de la guerra en el &DULEH WUDV OD LQGHSHQGHQFLD GH ODV ©WUHFH FRORQLDVª GH ,QJODWHUUD FUHDURQ ODV condiciones para que en Santo Domingo se llevara a cabo una batida contra ©OD JHQWH EDOGtDª \ ©RFLRVDª TXH YLYtD GLVSHUVD HQ ORV FDPSRV TXH HUD FRPR VH FDOLÀFDED D ORV PRQWHURV /D OHYD GH HQ 6DQWR 'RPLQJR SURSRUFLRQy unos pocos cientos de personas que fueron entregadas al almirante Solano, quien la solicitó a su sucesor en el mando de la colonia, Isidro Peralta y Rojas, poniéndola en ejecución de inmediato. Al mismo tiempo, provocó inquietud en los hacendados quienes abrigaban la esperanza de que los mismos fuesen a engrosar el número de trabajadores en sus haciendas, como lo pidió la Junta, y aun en la misma Real Audiencia que se opuso a la medida del gobernador SRU FRQVLGHUDUOD ©RSUHVLYD GH ORV QDWXUDOHVª 3RU HOOR IXH PiV XUJHQWH SRQHU D punto las normativas sobre negros y mulatos, esclavos y libres, ya que, como RSLQy HO WHQLHQWH GH UH\ -RDTXtQ *DUFtD VL VROR VH PLUD D ORV HVFODYRV ©TXHGD - UtD WRGD OD GLÀFXOWDG HQ SLHª 135 En sus primeras páginas el código ofrece una síntesis de la coyuntura y UHFRJH OD H[SHFWDWLYD SUHGRPLQDQWH HQ HO DPELHQWH SROtWLFR GH 6DQWR 'RPLQJR La decadencia lamentable que sufre más de dos siglos ha en su agri- cultura la Isla Española de Santo Domingo, los anticuados abusos de su constitución y el corto número de esclavos y negros libres que posee, cuya vergonzosa ociosidad, independencia y orgullo y los continuos robos y desórdenes que cometen en sus campiñas y haciendas, la han reducido a la pobreza y situación más deplorable. […] Mas hallándose reservada la aurora feliz de los dichos días de la Isla Española al glorioso reinado de nuestro augusto soberano (que Dios prospere), y a la conclusión de una deseada paz después de
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