Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

684 La recuperación del siglo XVIII de harinas, telas, abarrotes, etc., que realiza la colonia; a menos que ello se HQWLHQGD FRQ H[FOXVLyQ GHO VLWXDGR 6REUH HO FXDUWR DUWtFXOR GH OD -XQWD UHÀHUH ©1R WLHQH GLÀFXOWDG QL QHFHVLWD FRPHQWDULRª (O VLJXLHQWH OH SDUHFH LJXDOPHQ - WH DWHQGLEOH SXHV WUDWiQGRVH GH KHUUDPLHQWDV ©D OD FODVH GH ORV ODEUDGRUHV […] deben todos los estados su subsistencia, y por lo mismo son unos vasallos ORV PiV GLJQRV GH OD DWHQFLyQ GHO JRELHUQRª (Q FXDQWR D ORV PRQWHURV VH[WR artículo de la Junta, propone aplicarlos al trabajo por el medio más a la mano: ©TXH VH DJUHJXHQ HVWRV QHJURV D ODV SREODFLRQHV ELHQ VLWXDGDVª REYLDQGR ORV PHGLRV PiV FRVWRVRV \ GLItFLOHV SXHV QR KD\ VXÀFLHQWHV SHUVRQDV EODQFDV SDUD tomar a su cargo nuevas poblaciones que se formen con ellos. Al séptimo SXQWR VREUH ORV UpGLWRV Vt RSXVR UHSDURV $JHUR LQGLFy TXH HO H[SHGLHQWH UHTXHUtD GH PiV LQVWUXFFLyQ ©SRU HO JUDYtVLPR SHUMXLFLR TXH SXHGH LUURJDU D todo el estado eclesiástico, principalmente a los conventos de monjas en sus GRWDFLRQHVª HQWUH RWUDV IXQGDFLRQHV \ REUDV StDV 5HFRUGy TXH HQ HO UH\ KDEtD UHYRFDGR XQD GLVSRVLFLyQ VLPLODU \ VH KDEtD PDQGDGR ©TXH FRUUDQ ORV UpGLWRV FRPR DQWHV VLQ LQQRYDU FRVD DOJXQDª (O ~OWLPR SXQWR OR SRQGHUy \ estimó muy recomendable: que el Cabildo estableciera ordenanzas alineadas con el plan propuesto de fomento agrícola. 8Q SUR\HFWR SDUWLFXODU VH DGHODQWD Apesar de que ese dictamen estuvo listo en septiembre de 1776, el Consejo GHELy SRVSRQHU HO FRQRFLPLHQWR GHO H[SHGLHQWH \ VXVSHQGHU OD FRQVXOWD GH - bido al estallido de la revolución en las colonias inglesas de Norteamérica y la guerra subsiguiente en la que España intervino como aliada de Francia y HVWXYR PX\ DFWLYD HQ OD UHWDJXDUGLD GHO &DULEH \ HO *ROIR GH 0p[LFR 129 Mientras tanto, en la colonia de Santo Domingo poco antes se había lle- vado a cabo la entrega a los cultivadores de tabaco de varios esclavos com- prados por la Real Hacienda para desarrollar las siembras de este con lo que se buscaba elevar los envíos de la Factoría de Tabacos de Santo Domingo que comenzó a operar en 1771. El tabaco era un proyecto alentado particularmente por el gobernador Solano, quien se empeñó por poner en marcha dicho cul- tivo para sustituir las importaciones que hacían las Reales Fábricas de Sevilla de las colonias inglesas. Este llegó a escribir, en 1774, a su amigo don Pedro Fitz-James Stuart y Colón, marqués de San Leonardo, hermano del Duque de Veragua, sobre un gran proyecto de ampliar las siembras de tabaco en la FRORQLD SDUD HQYLDU D 6HYLOOD UHKDELOLWDU ©SRU FXHQWD GH OD 5HDO +DFLHQGDª la antigua Casa del Almirante, que se utilizaría como alojamiento a la Real $XGLHQFLD PLHQWUDV HO HGLÀFLR GH HVWD ~OWLPD VHUYLUtD GH DOPDFpQ GHO WDEDFR

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3