Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 657 Santo Domingo se vio obligada a suspender las licencias otorgadas debido a diversas irregularidades por parte de los corsarios en el uso de las mismas, pues parece que a pesar de haber alejado a los H[WUDQMHURV GH ODV FRVWDV GH 6DQWR 'RPLQJR HO FRQWUDEDQGR VHJXtD llegando, ahora a través de los mismos corsarios, quienes ocultaban las presas que habían hecho y pasaban a las costas de la Isla a vender lo que habían pillado, desempeñando el mismo papel de los con- WUDEDQGLVWDV H[WUDQMHURV (VWR HUD GH HVSHUDUVH (Q YLVWD GH OD IDOWD GH H[SHULHQFLD GH ORV YHFLQRV HVSDxROHV HQ HVD QXHYD DFWLYLGDG HO Gobernador permitió que los navíos patentados fueran armados con H[WUDQMHURV >«@ < HVWRV H[WUDQMHURV TXH YLYtDQ HQ OD FLXGDG GH 6DQWR Domingo por muy diversas razones, permanecían una buena parte GH VX WLHPSR RFLRVRV SHOLJURVR SHUR OXFUDWLYR RÀFLR 66 0R\D 3RQV UHÀHUH DGHPiV ©/R LUyQLFR GHO FDVRª SXHV ©ODV OH\HV FDV - WHOODQDV SURKLEtDQ D ORV H[WUDQMHURV HMHUFHU HO FRPHUFLR HQ (VSDxD \ HQ ODV ,QGLDVª 67 Cabe anotar que el mismo alférez real Franco de Torquemada en otro memorial de 1690 había secundado la idea planteada en la corte en 1687 SDUD WUDHU ÁDPHQFRV FDWyOLFRV D 6DQWR 'RPLQJR 68 Con todo, las patentes de corso se siguieron otorgando, pues represen- WDURQ XQ HÀFD] PHGLR SDUD OD GHIHQVD GH ODV SRVHVLRQHV LPSHULDOHV GDGR TXH España se encontraba en los primeros años del siglo XVIII inmersa en la Guerra de Sucesión que, si bien fue una guerra civil, involucró a las potencias eu- ropeas descontentas con el testamento de Carlos II que dejaba al Duque de Anjou, nieto del rey Luis XIV de Francia, la Corona española, y dio lugar a XQD VLWXDFLyQ GH JXHUUD LQWHUQDFLRQDO TXH GH LQPHGLDWR VH UHÁHMy HQ HO &DULEH De nuevo la colonia de Santo Domingo se hizo cargo de su defensa, como era costumbre. Y en ella los corsarios tuvieron un papel relevante. )XH GHVSXpV GH ÀUPDGDV ODV SDFHV GH 8WUHFK FXDQGR HO FRUVR DOFDQ]y VXV cotas más importantes. Y, por supuesto, el contrabando igual. En realidad, el corso no solo cumplía con cerrar el circuito del contrabando, introduciendo las PHUFDQFtDV H[WUDQMHUDV HQ OD FRORQLD VLQR TXH HQ PXFKDV RFDVLRQHV VLUYLy GH tapadera para el contrabando. Sobre todo, cuando se sabía que no eran presas válidas, las mercancías perecederas eran autorizadas a venderse en plaza, y aun no siéndolo se vendían por la necesidad que se tenía de tejidos y otras manufacturas. De esta actividad provienen las primeras fortunas de la colonia española de Santo Domingo durante la época. Desde el punto de vista de los FRPHUFLDQWHV H[WUDQMHURV HOORV PLVPRV FRUVDULRV OD SROtWLFD HVSDxROD GH FRQFH - sión de patentes de corso buscaba no tanto prevenir como castigar el comercio
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