Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 647 OD RUGHQ VREUH HO FDPELR GH YDORU GH OD PRQHGD SDUD TXH ©QR FRUUD \ SDVH SRU ese valor ni tenga otro más del que valga [o] en sus contrataciones le quisieren GDU HQWUHWDQWR TXH HO UH\ QXHVWUR VHxRU PDQGD RWUD FRVDª (V HQ HVWD RFDVLyQ TXH HO &DELOGR VH GLULJLy DO UH\ SDUD ©VXSOLFDU TXH VH PDQGH HVWR UHPHGLDU FRQ JUDQ EUHYHGDG FRPR FRVD TXH WUDH LQÀQLWRV GDxRV D HVWD UHS~EOLFDª \ HQYLDED WHVWLPRQLR GH OD LQIRUPDFLyQ TXH UHDOL]y HQ TXH SDUWLFLSDURQ ©WRGRV ORV HVWDGRV GH JHQWHV GH HVWD UHS~EOLFDª 44 En respuesta el rey aceptó echar DWUiV OD RUGHQ VREUH HO YDORU GH OD PRQHGD \ FRQFHGLy ©SRU WLHPSR GH FLQFR DxRVª HQ D OD FLXGDG GH 6DQWR 'RPLQJR IDFXOWDG SDUD TXH ©SXHGD KDFHU UHFRJHU ODEUDU \ DFXxDU OD GLFKD PRQHGD GH FXDUWRV \ TXH HO EHQHÀFLR TXH en la manera susodicha sacare de ello, sea para sus propios y se convierta y GLVWULEX\D HQ REUDV S~EOLFDV \ UHSDURVª 45 Pero el Cabildo no hizo uso de su facultad, por razones que desconocemos, hasta 1684 cuando pretendió ejecu- WDUOD HQFRQWUiQGRVH FRQ OD RSRVLFLyQ GHO ÀVFDO /D SHWLFLyQ UHQRYDGD GH mantenía el destino que debía darse a la ganancia producto de la conversión, pero se saltaba lo referente al límite temporal de la concesión. No obstante, visto en justicia por dicho Consejo de Indias, en 1704, se concedió lo pedido por los capitulares en su Representación, aunque tampoco VH KL]R QDGD SRU IDOWDU ORV HVFODYRV \ HO ÀQDQFLDPLHQWR $GHPiV GRQGH HO Cabildo decía que bastaba con cincuenta esclavos, otros informes elevaban la cifra a doscientos. Más adelante, una iniciativa particular que vendría a resolver el problema de la falta de esclavos y capital hizo cambiar de parecer al Cabildo de Santo Domingo, como señala Gutiérrez Escudero: (Q HO &DELOGR GH 6DQ &DUORV VROLFLWy DO UH\ OD H[SORWDFLyQ FR - lectiva de todas las minas de cobre […]. La propuesta, aceptada en principio, llevaba aparejada la petición de esclavos negros, el sumi- nistro de herramientas —azadas, hachas y herrajes escasos y de alto SUHFLR³ OD H[HQFLyQ GHO TXLQWR UHDO \ OD IDEULFDFLyQ GH PRQHGDV FRQ HO PLQHUDO H[WUDtGR 46 La oposición del Cabildo y la Real Audiencia no se hizo esperar. El Cabildo de San Carlos controlaría la fabricación de moneda provincial, además de la minería de cobre en la colonia, lo cual resultaba difícil para el Cabildo capitaleño. Los señores de esta corporación no iban a depender de los canarios en materia de moneda ni iban a apoyar que el rey traspasase a los isleños la prerrogativa de que gozaba el Cabildo por autorización real. Por su parte, la Audiencia concedió que los canarios desarrollasen la actividad mi- nera, pero negó la acuñación de moneda nueva y el resello de la vieja. Señala
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