Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 645 De los diecisiete asuntos pendientes en 1692 se repiten solo cinco, de los once propuestos en su Representación. Se entiende que los restantes estaban resueltos o en vías de ello. En cambio, se añadieron otros doce: salvo los que WUDWDQ VREUH UHPHGLR GH 6DQWLDJR OD UHSREODFLyQ FRQ H[WUDQMHURV OD GHURJDFLyQ GH LPSXHVWRV \ OD H[SXOVLyQ GH ORV IUDQFHVHV WRGRV VRQ DVXQWRV SDUWLFXODUHV Como se sabe, el colegio de los jesuitas fue aprobado, 36 así como las referentes al navío de registro con las 150 toneladas desde Canarias. A este se opuso el Consulado de Sevilla, 37 pero fue prorrogado en 1704; en 1715 el Cabildo se quejaba de que aún no llegaba el registro de Canarias 38 y dos años después fue interrumpido por orden real, hasta 1720. Además, la peculiar situación de Santo Domingo —el creciente avance de la colonia francesa con que compartía la isla—, así como su urgente necesidad de población ya ha- EtDQ VLGR H[SUHVDGDV SRU JREHUQDGRUHV DU]RELVSRV \ HO &DELOGR HQWUH RWUDV autoridades. 39 La Corona estaba persuadida de la miserable condición de Santo Domingo, por lo que habían aprobado el proyecto del almirante Pérez Caro que trajo familias canarias en 1684 y luego fue gobernador de la co- lonia. 40 Aunque los envíos de familias se vieron aplazados, en parte, por la RSRVLFLyQ GHO PLVPR JREHUQDGRU FRPR UHÀHUH HQ WRQR ODFyQLFR OD QRWD GHO &RQVHMR DUULED FLWDGD 'HLYH UHÀHUH WUHV IDFWRUHV TXH SXGLHURQ LQWHUYHQLU HQ HOOR D ÀQDOHV GHO VLJOR XVII D ODV &DQDULDV H[SXVR HQWRQFHV ©FXiQ JUDYRVD OHV UHVXOWDED OD DSRUWDFLyQ SREODGRUDª E OD GHPDQGD GH TXH ODV DXWRULGDGHV GH 6DQWR 'RPLQJR ©DFRJLHVHQ DSURSLDGDPHQWH D ORV FDQDULRVª F ©OD IDOWD GH XQRV SODQHV FRQFUHWRV \ FODURVª TXH HVWLPXODVHQ OD HPLJUDFLyQ 41 El 6 de diciembre de 1718 por Real Cédula se dictó el reglamento y ordenanza para el comercio y envío de familias; se reanudó para Santo Domingo en 1720. Llama la atención que Torquemada no insistió en poblar con canarios, sino TXH DUJXPHQWy HQ IDYRU GHO HQYtR GH IDPLOLDV ÁDPHQFDV 42 Entre otros asuntos que se movieron entonces estuvo la instalación del DVLHQWR GH HVFODYRV HQ 6DQWR 'RPLQJR HO FXDO ÀQDOPHQWH VH VLWXy HQ 3XHUWR Rico. Un informe remitido por la Real Audiencia de Santo Domingo al Consejo HQ HQHUR GH ©VREUH HO SULQFLSLR \ SURJUHVR TXH D WHQLGR HQ HVWD FLXGDG HO FXUVR \ WUiÀFR GHO DVLHQWR GH \QWURGX]LRQ GH QHJURVª IXH PiV ELHQ GHVID - vorable, pues dio más importancia al contrabando de productos prohibidos (telas, ropas y otros enseres) que al envío de esclavos. El capitán don Juan Mariño de Crestelo, tesorero de la Real Hacienda de Santo Domingo, en una FHUWLÀFDFLyQ GH VREUH OD LQWURGXFFLyQ GH HVFODYRV \ PHUFDQFtDV SRU HO Asiento de la Compañía Real de Guinea, con sede en Portugal —cuyo repre- sentante en Santo Domingo era el señor don Gaspar de Andrade, como socio y administrador general—, indicó que habían llegado a la colonia, en calidad

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