Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 631 quienes asumieron el papel del patriciado y controlaban las instituciones cor- porativas de su estamento (cabildo secular, cabildo eclesiástico, cofradías). /D DUWLFXODFLyQ GH XQD HVWUDWLÀFDFLyQ VRFLDO HVWDPHQWDO FRQ XQD RUJD - nización social esclavista en la colonia se correspondía con la organización estatal de la metrópoli donde, desde la época de los Reyes Católicos, esta- ba plenamente establecido el Antiguo Régimen. Este último, según Miguel $UWROD ©SXHGH GHÀQLUVH SRU OD FRH[LVWHQFLD GH GRV HOHPHQWRV IXQGDPHQWDOHV OD VRFLHGDG HVWDPHQWDO \ OD PRQDUTXtD DEVROXWDª 5 'H XQD SDUWH ©OD VRFLHGDG estamental organiza e integra a los individuos según disfruten o no de privile- JLRV DVXPLGRV SRU OD VRFLHGDG \ JDUDQWL]DGRV SRU HO (VWDGRª 6 De otra, el siglo XVIII asistió a un robustecimiento de la monarquía absoluta en la metrópoli a través de una mayor centralización y concentración del poder de decisión en HO PRQDUFD TXH FRQRFLy GRV HWDSDV OD SULPHUD FDUDFWHUL]DGD SRU ©XQD SROtWLFD PiV PHUFDQWLOLVWDª GH ORV SULPHURV %RUERQHV \ OD VHJXQGD ©SRU OD ´UHYROXFLyQ GHVGH DUULEDµ TXH SURGXMR HO UHIRUPLVPR GH &DUORV ,,, \ &DUORV ,9ª 7 En el Cabildo de Santo Domingo estaban representados los sectores dominantes de la colonia, los cuales se preciaban de ser descendientes de familias patricias o de los primeros conquistadores, lo que para esa época ya era ilusorio. De hecho, en gran parte de los siglos XVII y XVIII los cargos muni- FLSDOHV IXHURQ RÀFLRV YHQGLEOHV \ FXDQGR OD SREUH]D LPSLGLy ODV SRVWXUDV D los mismos, el rey autorizó a los gobernadores para designar a los regidores. Desde luego, ello permitió la entrada de sujetos ajenos al pequeño grupo de patricios como a los favorecidos por el gobernador de turno; pero sobre todo las regidurías fueron adquiridas por miembros del propio grupo de poder para mantener su control de la institución. No obstante, como indica Ruth 7RUUHV ©VH FRQVWDWD WDPELpQ OD IRUPDFLyQ GH LQWULQFDGDV UHGHV GH SRGHU TXH VH H[WHQGtDQ PiV DOOi GH OD MXULVGLFFLyQ GHO &DELOGRª 8 Esas redes forjaban entre sí lazos de parentesco a la vez que compartían empresas y haciendas. El estudio de la citada historiadora da cuenta de tres redes o clanes familiares que en la segunda mitad del siglo XVIII formaron dos bandos en competencia dentro del Cabildo de Santo Domingo. Ese grupo de poder, como corporación de la ciudad, tenía entre sus res- ponsabilidades y funciones principales la de fomentar la riqueza de la co- lonia mediante la gestión de los intereses privados. Torres resume en cinco las funciones del Cabildo: a) política, al ser órgano consultivo, de petición y representación de los intereses de la ciudad frente a las autoridades y al rey; E HFRQyPLFD \ ÀQDQFLHUD FRPR ©UHJXODGRU GH ODV DFWLYLGDGHV DJURSHFXDULDV \ HO FRPHUFLRª SUHFLRV DUDQFHOHV DGHPiV GHO ©FREUR \ DGPLQLVWUDFLyQ GH ORV ELHQHV SURSLRV GH OD FLXGDG \ DUELWULRVª F JRELHUQR GH OD YLGD XUEDQD RUGHQD

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