Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

612 3HUVRQDV HVFODYL]DGDV \ SURSLHWDULDV HQ %D\DJXDQD GXUDQWH HO VLJOR XVIII además de sus 3 hijos legítimos, tuvo 3 hijos naturales. La parda libre Francisca 9LYLDQD UHFODPy DQWH HO WULEXQDO FLYLO ©DOLPHQWRV SHUSHWXRVª SDUD ODV KLMDV naturales que tuvo con el teniente coronel Damián Castillo. Juana Casimira reconoció que tenía una nieta, hija natural de su hijo José. Petrona Peguero UHFRQRFLy TXH FULy D XQ QLHWR KLMR GH VX KLMR /XLV ©«>K@DELGR FRQ XQD QHJUD HVFODED«ª 88 Estos casos debieron ser numerosos, sin embargo, no todos los hijos e hijas de propietarios con esclavas eran registrados en los documentos. La Iglesia católica y la comunidad: religiosidad, diezmos, capellanías, censos y limpieza de sangre La parroquia de Bayaguana en el siglo XVIII tenía su sede en la iglesia del Santo Cristo de Bayaguana. La imagen del Cristo era considerada milagrosa GHVGH ÀQDOHV GHO VLJOR XVII . El párroco era la persona más importante en tér- minos religiosos, controlaba diezmos, capellanías y censos. A pesar de esta SRVLFLyQ ©OD SREUH]D HUD OD WyQLFD GH OD SDUURTXLDª 89 (Q ORV WHVWDPHQWRV VH HQFXHQWUDQ ODV H[SUHVLRQHV GH OD UHOLJLRVLGDG GH la época. En ellos se reiteraba la ligazón con la Iglesia católica. Dora Dávila 0HQGR]D DÀUPD TXH WDPELpQ HO WHVWDPHQWR VHUYtD SDUD DUUHJODU FXHQWDV SHQ - dientes y consignar el perdón. La relación con la Iglesia y el estatus económico se observan en la cantidad de misas, el tamaño de las capellanías, el vestuario o mortaja y el lugar de sepultura. 90 En el testamento de Faustina Pantaleón se observan las fórmulas usuales en este tipo de documentos: En nombre de Dios, amén. Sepan, cuantos esta carta de mi testa- mento vieren como yo, Faustina Pantaleón Sánchez, hija legítima de Pedro Sánchez, y de María Trinidad, estando enferma en cama de la enfermedad que Dios ha sido servido darme, pero en mi entero MXLFLR \ HQWHQGLPLHQWR QDWXUDO FUH\HQGR FRPR ÀUPHPHQWH FUHR HQ el misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en el misterio de la Encarnación del hijo de Dios en las purísimas entrañas de María Santísima, señora nuestra, y en el augustísimo sacramento del Altar \ HQ WRGR OR GHPiV TXH WLHQH >LOHJLEOH@ FUHH \ FRQÀHVD QXHVWUD PDGUH la Santa Iglesia debajo de cuya fe he vivido y profeso vivir y morir, y deseando salvar mi alma, ordeno este mi testamento y última volun- tad en la forma siguiente. Primeramente ordeno y mando que cuando Dios sea servido de lle- varse mi alma (pues con fe viva y esperanza cierta se la encomiendo)

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