Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
582 (O FXHUSR \ HO RUGHQ ODV PXMHUHV EDMR YLJLODQFLD HQ OD FRORQLD GH 6DQWR 'RPLQJR VLJORV XVI a XVIII No obstante, el control del cuerpo de las mujeres trascendía los estamentos de clases y étnicos. A todas se les exigía lo mismo. El cuerpo podía más que el estatus de clases. Sin embargo, las particularidades de la colonia, dado el siste- ma esclavista de producción y las variaciones variopintas que se gestaron en la colonia, despintaron estas reglas estrictas sobre las mujeres esclavas y muchas servían en las casas y eran amantes de los amos blancos. Por ello, se escandaliza- ban los clérigos y señalaban que era abominable para Dios este tipo de uniones. La doble moral primaba y aquellas que, por razones no claras, no se cui- daran de los excesos de su cuerpo podían ser castigadas, sobre todo, cuando en sus comunidades las rechazaban por la práctica de la prostitución o mal uso de las vestimentas, como en los casos de las esclavas ganadoras o las amancebadas. […] cuide muy particularmente que los negros y negras anden ves- tidos o por lo menos cubiertos, de forma que puedan parecer con decencia y sin peligro en quien mira, estando advertidos que la cul- pa u omisión que estos hubieren, será capítulo de residencia, y se castigará con pena grave. 57 ȱȱǰȱȱȱȱȱȱàȱĚ¡£ȱ los castigos. Por ejemplo, los conventos fueron los centros de recluir a las viu- das, solteras y huérfanas. Está claro que la Iglesia acogía a las mujeres y pasaba a tutelarlas mediante los actos piadosos de la entrega a los trabajos de Dios. Esto ȱȱȱȱǰȱÇȱȱȱȱǰȱȱÇȱȱęȱ de enfermeras. Las negras en cambio podían recibir castigos públicos, ya en la picota o simplemente golpeadas por el amo o las autoridades por supuestas afrentas al orden establecido. Este hecho obedecía a la diferencia entre la condición de es- clava y libre, lo que da cierta pista para comprender el cautiverio de las mujeres negras y cómo se trataban a pesar de la importancia de su fuerza de trabajo. La esclavitud condicionó a muchas mujeres; algunas fueron prostituidas, otras quedaron como madres solteras o amantes de sus propios amos. Aun así, las violaciones a las reglas eran comunes por parte de las mujeres y cas- tigadas por las autoridades y los clérigos. Pero la barraganía fue la regla y ȱ ¢àȱ ȱ ȱ ȱȱ ȱ àȱ ȱ ȱ ¢ȱ ęàȱ los sistemas parentales y las relaciones sociales y de género en la sociedad colonial. La mancha por la barraganía y la esclavitud fueron la clave para en- tender por qué el cuerpo de las negras esclavas fue marcado como lascivo, feo y pecaminoso por la probidad cristiana. El cuerpo no solo marca la condición ȱǰȱȱȱ·ȱęȱȱȱȱȱȱȱȱ solemnidades y la honra de la sociedad colonial.
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