Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
580 (O FXHUSR \ HO RUGHQ ODV PXMHUHV EDMR YLJLODQFLD HQ OD FRORQLD GH 6DQWR 'RPLQJR VLJORV XVI a XVIII A principios del siglo ѥѣі , por distintas disposiciones de la Corona, se es- tablecieron reglas que impedían que los judíos, moriscos y sus descendientes se embarcaran o que se casaran en las nuevas tierras. Las Leyes de Indias tie- nen numerosas referencias al respecto que trascienden a los criollos nacidos en los territorios nuevos. El tribunal inquisitorial es el que se encargará de velar por dicha limpieza, pero esto será burlado una y otra vez en la isla. El estatuto de limpieza permitía la posibilidad de ascenso social, el honor y la valoración de la superioridad biológica. El cuerpo limpio designaba pres- tigio social. La construcción social que valida tales argumentaciones restringe los cuerpos y con ello invalida matrimonios, empleos eclesiásticos, políticos y religiosos, así como la movilidad social. No obstante, el mundo colonial se desdibujó por la realidad impuesta por las nuevas fronteras y con ello las relaciones entre hombres y mujeres. Es in- negable que lo que se gestó en el nuevo continente fue complejo en el ámbito de la cultura. Las leyes emitidas por el Estado y validadas por la Iglesia no se Ě¡£ǰȱȱȱàȱǰȱȱȱȱ¢ȱȱ£ȱȱ se sujetaron a las reglas de los mayores. E L CUERPO DE LA ESCLAVITUD Tanto la mujer indígena como la mujer negra fueron reproductoras de la fuerza de trabajo destinada a ser explotada por la clase dominante española como por los criollos. En la colonia el trasiego internacional de esclavos fue bastante regular y se procuró traer mujeres negras desde muy temprano, gra- ȱȱȱàȱȱȱȱȱȱĚȱȱȱȱ por falta de mujeres y por la necesidad del sistema para asegurar diversas fun- ciones necesarias para la reproducción doméstica de carácter agropecuario. Lasmujeres negras, esclavas o libertas, trabajaron en las casas señoriales, los conventos y hogares pobres, ya que fueron generadoras de un plustrabajo im- portante para la articulación de las plantaciones azucareras y de las haciendas. 50 En la colonia de Santo Domingo las mujeres esclavas eran sometidas a un régimen jurídico especial, mediante ordenanzas y leyes emitidas por las au- toridades coloniales hasta que se reglamentaron nuevas leyes en el siglo ѥѣііі , después del proyecto del Código Negro Carolino. 51 La nueva reglamentación comienza a aplicarse en Santo Domingo en 1789 cuando pasa a formar parte de las instrucciones generales para el buen trato de las esclavas.
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