Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 573 jurídicamente de privilegios que iban desde la honra hasta la posibilidad de tener juristas que las defendieran frente a los agravios públicos. Igual pasaba con los clérigos, los cuales no eran nombrados por su nombre para preservar la honra de la institución eclesial. 40 En general, las leyes españolas, recogidas en la Recopilación de Leyes de Indias de 1680, sostenían que toda mujer que se le acusara de mantener tratos sexuales con frailes, clérigos u hombre casado tenía que ser sometida a la justi- cia siempre y cuando se tuviera la información que acreditaba dichos hechos. T ODO ERA UNA CUESTIÓN DE HONOR El honor era una responsabilidad de las mujeres. Según Magdalena Chocano, el honor se centraba en las mujeres de estratos altos mientras que las mujeres de estratos inferiores tenían un grado de honra menor. 41 Esto se hace evidente en casos en que se las sometía a la justicia y eran sentenciadas. Esto lo veremos más adelante. El honor femenino se sostenía por el control de la sexualidad. A las muje- res se les exigía la virginidad. En cambio, a las casadas se controlaba su cuer- po velando que no cometieran adulterio. La vecindad vigilaba de cerca los actos públicos y privados de las mujeres. El chisme y la calumnia se utilizaban para mantener a raya a las mujeres. Por eso se alertaba constantemente a las autoridades familiares, eclesiásticas y estatales sobre los actos y pendencia de las mujeres. A las mujeres no se les permitía trasladarse solas a los lugares sin compañía de algún miembro de la familia. •ȱ œ’œŽ–Šȱ Œ˜—›˜•Š˜ȱ™˜›ȱ •˜œȱŠ–˜œȱ “žœ’ęŒŠ‹Šȱ •Šȱ žŽ•Šȱ¢ȱŽ•ȱŽ›ŽŒ‘˜ȱŽȱ arrogarse el poder. Hasta las negras esclavas cuando iban al trabajo, en espe- cial las ganadoras, tenían sus días para estar en los lugares de expendios. Con Ž••˜ǰȱŽ•ȱŒžŽ›™˜ȦŽœ™ŠŒ’˜ȱœŽȱŒ˜—œ’ž¢ŽȱŽ—ȱž—ȱœŽ›ȱ›ŽĚŽ¡’Ÿ˜ȱŽȱ’—–Š—Ž—ŽȱšžŽȱŽ—ŒŠ› - celan los límites del cuerpo como parte de un sistema social de dominación. El lugar donde se mueven las mujeres da honra y violar ese espacio deve- la los nexos de un sistema opresor. Lo cotidiano está marcado por la geografía y la reclusión. Toda salida constituía para las mujeres, sin importar el grupo étnico, una dispensa, pues las mujeres siempre temían por su honra. En general, las mujeres blancas estaban recluidas en las casas, pero esto no se cumplía a cabalidad, pues hemos visto que las viudas tenían negocios, participaban de compra y ventas de productos, propiedades y esclavos. No

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