Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 563 El Estado español construyó su imagen sobre la mujer en las tierras nuevas, legisló a partir de un imaginario personal, es decir desde su propia cultura y de cómo Occidente veía a las mujeres y las plasmaba en su cuerpo jurídico. Las representaban débiles, indefensas, incapaces de tomar decisio- nes por sí mismas y esto lo proyectaron sobre las mujeres indígenas, negras y blancas. Empero, esto no era exclusivo de España, sino también de toda Europa occidental. •ȱ œŠ˜ȱ Žœ™ŠÛ˜•ȱ Žę—’àȱ ˜œȱ Ž—’ŠŽœȱ ™Š›Šȱ ŽœŠ‹•ŽŒŽ›ȱ Ž•ȱ ˜›Ž—ǯȱ —Šȱ que controlaba los cuerpos y la otra el alma. En ambas parcelas se legislaba. La primera era controlada por el orden político secular: los virreyes, audien- cias, gobernadores y capitanes; mientras la segunda, la espiritual, estaba regida por los eclesiásticos y las funciones de su mandato eran servidas y administradas por los arzobispos, obispos, sacerdotes y frailes. Ahora bien, ˜˜ȱ•˜ȱ›Ž•Š’Ÿ˜ȱŠȱŽœŽȱ˜›Ž—ȱŽę—ÇŠȱ•Šœȱ’—œ’žŒ’˜—ŽœȱŒŠœŽ••Š—Šœȱ¢ȱ‹Š“˜ȱŽ•ȱ ŽŠ•ȱ Patronato era que la Corona ejercía el gobierno de la Iglesia. En la Recopilación de las Leyes de Indias hecha por Solórzano se muestra cómo la realeza española ejercía el poder basada en una estructura político-teológica que le permitía Š›ȱœ˜•žŒ’˜—ŽœȱŠȱ•˜œȱŒ˜—Ě’Œ˜œȱ˜ȱœ’–™•Ž–Ž—ŽȱŽ“Š›•˜œȱŠ‹’Ž›˜œȱœ’—ȱ›Žœ˜•ŸŽ›ǯ 11 Š›Šȱ•Šȱ‘’œ˜›’˜›ŠÇŠǰȱ˜˜œȱŽœ˜œȱŒà’˜œȱŒ˜•˜—’Š•ŽœȱŽę—’Ž›˜—ȱ¢ȱŒ˜—ę - guraron los espacios sociales y familiares y, por ende, ordenaron lo público y lo privado. La legislación española estaba integrada por Reales Cédulas, Reales Órdenes, instrucciones y cartas relativas al derecho. No obstante, hay que entender que el orden colonial se instauró sobre un orden prehispánico. Y este último se regía sobre reglas comunitaritas completamente diferentes a la hispánica. El mundo hispano se estructuraba bajo reglas asimétricas y en un irrestric- to control del cuerpo. Por ello es obvio pensar que en ese universo restringido solo se validaba una realidad ética. Sin embargo, al margen de ese poder se entremezclan diversos discursos y éticas fruto del conglomerado étnico y las tribulaciones cotidianas que generaban choques epistémicos entre culturas en los nuevos escenarios de ultramar. Estas evidencias pudieran parecer marginales, pero no lo son, ya que se localizan en los documentos que revelan los trazos del ciclo vital de la gente. Entre estos se pueden señalar los documentos de justicia (expedientes, dic- ¤–Ž—ŽœȱŽȱ朌Š•ÇŠǰȱ ŽŒǯǼǰȱ ŒŠ›Šœǰȱ Œ·ž•Šœǰȱ ¢ȱ ˜›˜œǯȱ ˜œȱ’œŒž›œ˜œȱ ˜ęŒ’Š•ŽœȱŽȱ •Šȱ ˜›˜—ŠȱŽ“Š—ȱŸŽ›ȱ •˜œȱ™›˜‹•Ž–Šœȱ ›Ž•ŠŒ’˜—Š˜œȱ Œ˜—ȱ •Šȱ œŽ¡žŠ•’Šǰȱ •˜œȱ‘ħ˜œȱ ilegítimos, las enfermedades y sobre los sediciosos que se rebelaban contra el poder establecido. Todos estos documentos dan cuenta de las estructuras de las mentalidades, de sus mapas cognitivos, símbolos o memorias que

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