Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

560 (O FXHUSR \ HO RUGHQ ODV PXMHUHV EDMR YLJLODQFLD HQ OD FRORQLD GH 6DQWR 'RPLQJR VLJORV XVI a XVIII œŽȱ›Š–’ęŒŠȱŠȱ˜Šœȱ•Šœȱ’—œŠ—Œ’ŠœȱŽȱ•Šȱœ˜Œ’ŽŠȱ‹˜›Š—˜ȱ•˜œȱ›Ž’œ›˜œȱŽȱ•Šȱ memoria. Mirar las costumbres, los hábitos y prácticas productivas desvela cómo la sociedad ha trabajado para domesticar los cuerpos, cómo ha aplicado su sanción disciplinaria, limitado el pensamiento y las prácticas corpóreas para prescribir los componentes desviados o normales. Con ello nos señala Foucault que el cuerpo se vuelve sede y fundamento del individuo disciplinado, se vuelve dimensión de búsqueda y deja lugar al testimonio sobre lo considerado primordial y legítimo para la sociedad. Por lo tanto, conocer la sexualidad, la salud, la higiene, la nutrición, los modos de relación y conducta del propio cuerpo, y de aquellas cuestiones privadas que son reprimidas por la ideología del cristianismo institucionalizado y del Estado, permite comprender los códigos que atraviesan la sociedad y lo que constituye lo humano. Pensar en el cuerpo nos lleva a comprender que el vasallaje o la domes- ticidad es también una relación de dominación instalada en el pensamiento y en los actos cotidianos del cuerpo. Disciplinar la corporalidad individual de todos los sujetos es apropiación que garantiza la sumisión, las privaciones, la dominación en su amplia globalidad para someter a la obediencia colectiva. El conocimiento de las mentalidades y del comportamiento relacionado Œ˜—ȱ Ž•ȱ ŒžŽ›™˜ȱ–žŽœ›Šǰȱ ŠȱŽŒ’›ȱŽȱ ŠŒšžŽœȱ Žȱ ˜ěǰȱž—Šȱ‘’œ˜›’Šȱ ˜ȱ–¤œȱ ‹’Ž—ȱ «una metáfora que describe la sociedad y las instituciones, símbolo de cohe- œ’à—ȱ˜ȱŽȱŒ˜—Ě’Œ˜ǰȱŽȱ˜›Ž—ȱ˜ȱŽœ˜›Ž—ǰȱ™Ž›˜ȱœ˜‹›Žȱ˜˜ȱŽȱŸ’Šȱ˜›¤—’ŒŠȱ¢ȱ de armonía». 2 Es por esto que la memoria del cuerpo arroja al historiador e historiadora a una arqueología que desempolva los símbolos, lo nemotécnico, las parado- “Šœǰȱ•˜œȱŽ—›Š‹’Žœȱ’œŒž›œ’Ÿ˜œȱ¢ȱŸŽ›ŠŽœȱ·’ŒŠœDzȱŠ•ȱŽŒ’›ȱŽȱ Žȱ ˜ěȱŽœȱŽœŽȱž—ȱ escenario entrópico, un lugar oscuro en el que se analiza el ser femenino en la medida que los documentos testimonian su representatividad en la sociedad. Para la historiografía dominicana, los estudios referentes a las mujeres en la sociedad colonial no son nuevos, aunque dispersos; y encontramos artí- culos, libros y conferencias. Algunas de estas investigaciones tocan aspectos generales sobre los papeles sexuales, el matrimonio y las instituciones familia- res del mundo indiano, de los peninsulares o africanos. En cambio, otros son biografías de personajes excepcionales o tratan de comprender la vida social o «la mala vida» de la colonia. 3 Textos como los de Albert Batista, 4 Liriano, 5 o Báez Díaz, 6 ȱ›ŽęޛޗȱŠȱ•ŠȱŸŠ›’Š‹•Žȱ·—’ŒŠǰȱŠȱ•Šȱ·’ŒŠȱ¢ȱŠȱ•Šȱ˜™›Žœ’à—ȱŽȱ•Šœȱ–ž“Ž›Žœȱ Ž—ȱ•Šȱ–Š›’£ȱœ˜Œ’ŽŠ•ȱšžŽȱŽę—’àȱ•Šȱ›’ŠŠȱ·—Ž›˜ǰȱŽ—’Šȱ¢ȱŒ•ŠœŽȱŽ—ȱ•ŠȱŒ˜•˜—’Šȱ española de Santo Domingo.

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