Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 549 /D IDFLOLGDG TXH WLHQH SDUD VX VXVWHQWR OD SOHEH H[SHFLDOPHQWH OD TXH havita en los campos con las raízes que producen y con la casa de los animales silvestres, que aquí llaman simarrones de que abundan los montes, les hace olvidar el trabajo del cultivo, y vivir en una perpe- WXD RFLRFLGDG (V H[HVLYR Q~PHUR GH HVWRV OLYHUWRV TXH YLYHQ HQ ORV campos, es uno de los vizios radicales del atrazo de la agricultura. (VWR QDFH GH OD IDFLOLGDG GH FRQVHJXLU VX OLYHUWDG ORV H[FODYRV (VWRV PLVPRV OLYHUWRV DUULHQGDQ XQ SHGD]R GH WLHUUD SRU SUHWH[WR de su ocupación, el arrendador se halla bien, porque percibiendo sus arrendamientos crecidos aumenta a poca costa su caudal, y los arrendatarios nada aplicados al trabajo, para pagar el arrendamiento y mantenerse, destruyen con sus robos las haciendas vezinas, ani- quilan sus ganados y causan mill otros perjuicios, sin que sea fácil el remedio, ya por estar muchas veces sobstenidos por los mismos arrendadores por su propia utilidad, ya porque son tantos en núme- UR TXH HUD SUHFLVD XQD SHUVHFXFLyQ \ H[WLQFLyQ JHQHUDO 75 Frente a la problemática situación planteada por la población rural de la colonia, Catani propone como solución todo un programa de acciones dirigi- do a reformar la plebe de los campos, recortando sus libertades: Dos remedios pueden corregir este abuzo. El primero cohartar las livertades. El segundo más suave a la esclavitud, consiste en que se formen nuevas poblaciones a regulares distancias de las antiguas, se reduzgan a ellas todos los negros y mulatos libres que viven esparci- dos en los campos sin tener haciendas quantiosas con qué mantener- se, distribuyéndoles tierras equivalentes para su cultivo y agregando a dichas poblaciones los negros y mulatos que se liverten; pero estas SREODFLRQHV QR GHYHUiQH[HGHU GH FLHQ YH]LQRV VX FUHFLGR Q~PHUR podría traher perjudiciales consequencias) poniéndose en cada pueblo vno o más sugetos de probidad, que lo govierne, administre MXVWLFLD \ KDJD DSOLFDU DO WUDEDMR \ DJULFXOWXUD /RV QHJURV SRU VX FRQVWLWXFLyQ VRQ ÁRMRV SHUH]RVRV H LQDSOLFDGRV 6X QDWXUDOH]D HO FOLPD \ WHPSHUDPHQWR FiOLGR HQ HVWD <VOD LQÁX\H WDPELpQ D HVWRV HIHFWRV 6HUtDQ QHFHVDULDV SXHV HQ DTXHOORV SXHEORV RUGHQDQ]DV GLVSRVLFLRQHV \ VHYHULGDG SDUD GHVWHUUDU OD SHUH]D \ RFLRFLGDG \ H[L - tar la población al trabajo. En ellos no hai los alicientes del honor, de la ambición y commodidades que les persuadan; el buen orden en la formación de los pueblos, la reunión de familias e indibiduos en

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