Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

542 0RQWHUtDV \ FDPSHVLQRV PRQWHURV en los caminos interiores más difíciles y desconocidos para muchos, lo cual era un conocimiento estratégico en tiempos de guerra. Al referirse a ellos H[SUHVD GLFKR DXWRU ©(VWD HV OD YLGD YHUGDGHUDPHQWH DSDUUHDGD GH QXHVWURV 0RQWHURV TXH llaman Pastores holgazanes. Sus pies crían una soleta o costra de es- pesor de un dedo con la continuación de andar descalzos. Las espinas, que son muchas y varían en el tamaño o calidad, suelen no penetrarles a lo vivo. Verles en la operación de sacárselas, después que vuelven GH VX H[HUFLFLR FRUWDQGR FRQ XQD QDEDMD HQ ODV SODQWDV GH VXV SLHV SDUHFH TXH OR H[HFXWDQ FRPR ORV FLUXMDQRV HQ FXHUSR HVWUDxR R HQ XQ pie postizo de madera. Todo el día que ha pasado en montear, se ha mantenido mitigando la sed con naranjas agrias o dulzes, según las encuentra, y engañando el calor natural con alguna fruta silvestre que se presenta al país. Pocos centenares de estos holgazanes eran los que triunfaban en el siglo pasado [s. XVII ] y triunfarían en éste de millares GH (VWUDQJHURV GRWDGRV GH VXSHULRU DFWLYLGDG \ JHQLRª 63 Por otra parte, al referirse a la situación presente de 1785, hace responsables a los descendientes de los monteros por la inseguridad y los robos en la colonia. Al proponer que debían ser obligados a trabajar en las haciendas, argumenta: ©> @ OD RFXSDFLyQ GH HVWRV >QHJURV@ OLEUHV HV OD VHJXQGD XWLOLGDG TXH decíamos. Utilidad que rebajaría el número de ladrones, que no son otros que estos mismos hijos y parientes de monteros, los quales des- SXpV GH FRQVXPLU R GH[DU SHUGHU OR TXH KHUHGHUDQ YDQ ROLHQGR GH un Hato a otro para comer; y hurtando, para las otras necesidades o vicios. Estos son los verdaderos holgazanes, y los que han desacredi- WDGR D ORV YHUGDGHURV 0RQWHURVª 64 P ERSECUCIÓN Y REPRESIÓN DE LAS CLASES PELIGROSAS Acorde con los aires de reformas provenientes de la metrópoli, los gru- pos sociales dominantes, principalmente capitalinos, alentaron proyectos de fomento agrícola que requerían esclavos y capitales, dos rubros en los que la Real Hacienda podía contribuir de forma limitada. Roberto Cassá se ha

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3