Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 493 visibles de estas gestiones. La Vega y Cotuí permanecieron al margen de los acontecimientos de Santiago. Es posible que, en un inicio, algunos no- EOHV \ SOHEH\RV GH DPEDV YLOODV VH SXVLHVHQ D OD H[SHFWDWLYD HQ HO IRQGR solidarizados con las reivindicaciones de los santiagueros. Pero, a la postre, los núcleos dirigentes de ambas poblaciones se alinearon detrás de Santo 'RPLQJR VREUH WRGR GHVGH TXH D ÀQHV GH HQHUR GH OOHJy -XDQ /ySH] Morla investido con el mando militar de la región. Cuando Agesta perma- neció en La Vega en espera de órdenes, el sargento mayor de la ciudad, Pablo Amézquita, no cumplió la promesa de brindar bastimentos y otros apoyos a los soldados, pero pudo deberse, no a una actitud deliberada, sino a la pobreza reinante. 9DULRV GHWHUPLQDQWHV SXHGHQ D\XGDU D H[SOLFDU OD UHWLFHQFLD GH ORV GHPiV pobladores del norte a secundar a los santiagueros. Lo primero debió ser que en Cotuí y La Vega faltaba la entidad urbana mínima como para concitar una acción colectiva como la de Santiago. La plebe de ambas aglomeraciones era más pequeña y tendía a diluirse aún más en el campo circundante. También los sectores dirigentes de ambas villas eran sustancialmente más débiles que los de Santiago. Las posiciones administrativas en ellas eran contadas, y el poder económico de los hateros se había minimizado a resultas de la prolon- gada depresión económica. En esa medida, los hateros de La Vega y Cotuí resentían menos las prácticas depredadoras de Constanzo. También pudo intervenir cierto estado de rivalidad de los sectores dirigentes de ambas villas con la preeminencia que ostentaban los de Santiago. Cualesquiera que fueran las causas de esta abstención de veganos y co- tuisanos, lo cierto fue que dejó aislada a la ciudad del Yaque, que quedó a merced eventual de la superioridad militar del presidio. En ningún momento ORV UHEHOGHV VH SURSXVLHURQ H[WHQGHUVH D ODV GHPiV YLOODV (O PRYLPLHQWR QR WUDVSDVDED XQD FRQGLFLyQ ORFDOLVWD (VWR H[SOLFD TXH WDPSRFR VH PDQLIHVWDUD solidaridad con los santiagueros fuera de los límites de la ciudad. La protesta contra las medidas de Constanzo solo se replicaron en Azua y, en menor medida, en dos aglomeraciones de la frontera sur, Hincha y Bánica, FX\D HFRQRPtD VH EDVDED FRQ H[FOXVLYLGDG HQ OD H[SRUWDFLyQ GH JDQDGR /DV condiciones en esas localidades eran muy distintas a las del norte, en primer lugar por el hecho de que desde décadas antes se había autorizado el estable- cimiento de personas en la misma frontera. Los disturbios en esta otra región estallaron con motivo de la designación de Francisco Mieses Ponce de León como gobernador de las armas de las zonas fronterizas sureñas, con la misión de que replicara lo que hacía Miniel desde tiempo atrás. 47 $O ÀQDO VLQWRPiWLFDPHQWH OD SURWHVWD TXHGy FRQÀQDGD

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