Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 487 La nobleza en pleno acompañó a Santiago Morel a su morada al concluir la PDQLIHVWDFLyQ GHO GtD 6H SUHÀULy TXH HO FDPELR IXHUD VDQFLRQDGR SRU OD Audiencia como medio de mantener la cohesión de la nobleza, de forma que el desconocimiento de facto de Constanzo, el único facultado para designar el gobernador de las armas, no pudiera prestarse a la interpretación de que VH H[WHQGtD DO PRQDUFD $XQTXH GRWDGR FRQ FDUWDV GH IRUPDOLGDG \ GH OHJDOL - dad alternativa, el movimiento no tenía la pretensión de cuestionar el sistema administrativo español, sino que se restringía a desconocer a quienes habían practicado los abusos de los años recientes. 6HPDQDV GH YLGD DXWyQRPD En las semanas siguientes, la vida en Santiago de los Caballeros retornó a un estado de normalidad. No hay mucha información de lo que sucedió a lo largo de enero de 1721, mientras Santiago Morel ejerció la gobernación, pues casi todos los nobles procuraron con posterioridad desligarse de haber toma- do parte en aquel estado inaudito de cosas. Pero hay varios elementos que permiten trazar un cuadro de lo sucedido. Por una parte, se logró una com- pactación entre plebe y nobleza a favor de una gestión local que se presentaba como absolutamente legítima. Las informaciones fragmentarias disponibles ponen de relieve que se administró la justicia de manera ejemplar, sin que se suscitasen diferendos de importancia. El gobernador de las armas y su te- niente coronel lograron la cooperación de todos los demás funcionarios, sobre todo de la rama municipal. Morel y Carvajal recorrían las calles diariamente, ocasión en la que eran objeto del aprecio de la población. Garantizaban de manera precisa que se pusiesen en ejecución los bandos que emitían. A partir del 17 de enero, cuando se cumplió el plazo concedido a la Audiencia, deci- GLHURQ WRPDU ORV EDVWRQHV GH PDQGR SDUD UHDÀUPDU VXV SUHUURJDWLYDV OR TXH implicó no solo un peldaño adicional de desafío a Constanzo, sino también la aquiescencia de nobles temerosos de las consecuencias de pasos de esta natu- raleza. Para vencer cualquier resistencia, fue convocada una junta de notables en la que se acordó que Santiago Morel y Pedro Carvajal tomaran los bastones de mando. De nuevo, todos los nobles prestigiosos aceptaron esa resolución, en apariencia sin que se presentara diversidad de criterios. Esto fue posible por la presión constante de la plebe, a pesar de que gran parte del tiempo sus integrantes se ausentaban de la ciudad para atender a sus ocupaciones agrícolas indispensables para la supervivencia. $O SDUHFHU DXQTXH QR HVWp H[SOtFLWR HQ ORV GRFXPHQWRV HO HPSHxR PD\RU de la gestión alternativa se orientó a la tolerancia plena de los intercambios

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