Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

486 5HEHOLyQ GH ORV FDSLWDQHV XQ PRYLPLHQWR SRSXODU HQ XQ HVSDFLR ORFDO la marcha a Dajabón. Se procedió a reformular la carta en una versión de dos días después, preparada por Manuel Álvarez, en que se indicaba que en HOORV VH ©KDOODQ ORV UHTXLVLWRV QHFHVDULRV SDUD HO JRELHUQR GH HVWD UHS~EOLFDª Los cambios entre ambas versiones de la carta dieron lugar a controversias, SXHV PXFKRV VH QHJDURQ D KDEHUOD ÀUPDGR HQWUH HOORV HO PLVPR VDUJHQWR mayor, objeto de la animadversión de Constanzo, consciente de que se había comprometido a cabalidad con la rebelión. 38 6H FLIUDEDQ H[SHFWDWLYDV HQ ORV WUHV RLGRUHV D ORV TXH LED GLULJLGR HO PDQLÀHVWR SDUD TXH LPSXVLHUDQ XQ FULWHULR UD]RQDEOH VREUH &RQVWDQ]R /RV ÀUPDQWHV GH YDULDGDV FRQGLFLRQHV VRFLDOHV VH LGHQWLÀFDEDQ FRPR /D 3OHEH HQ VLJQR GH DÀUPDFLyQ GH VREHUDQtD 6H DSHODED D XQD VROXFLyQ SHUR VH FRQ - cedía a la Audiencia el plazo de veinte días. En caso contrario, se establecerían los tratos convenientes con los franceses, es decir, se procedería a comerciar DELHUWDPHQWH FRQ HOORV FRPR H[LJtDQ (Q OD SOD]D HO GRFXPHQWR IXH ÀUPDGR por centenares de habitantes de la ciudad, encabezados por el alcalde mayor y el sargento mayor, tras quienes la nobleza, casi en pleno, dio su consen- timiento, luego de intensas consultas en el mismo desenvolvimiento de la manifestación. 39 Por la misma evolución de los hechos, empero, se puede inferir que la generalidad de nobles seguía a remolque de los cuatro capitanes, sin que VLJQLÀFDUD TXH OR KLFLHUDQ GH IRUPD IRU]RVD 6H HVWDED DQWH DOJR TXH HQWUD - xDED Pi[LPD GHOLFDGH]D FRPR HUD HO GHVFRQRFLPLHQWR GH ODV SRWHVWDGHV GHO JREHUQDGRU 1R UHÁHMD OD YHUGDG GH OR DFRQWHFLGR HO UHFODPR TXH KLFLHURQ FRQ posterioridad algunos de que se habían integrado por temor a la capacidad de violencia de Santiago Morel, argumento que fue convalidado a posteriori incluso por el mismo Constanzo como recurso para aislar a los cuatro capi- tanes. Es indudable que una porción mayoritaria de la nobleza recelaba de la radicalización de la plebe y de los cuatro capitanes, pero compartía los objeti- vos y decidió sumarse al movimiento. Se puede apreciar que algunos nobles connotados, aunque con temor, perseguían utilizar el desbordamiento de la población pobre para lograr sus propios objetivos. También es cierto que unos pocos nobles opuestos a lo que acontecía estaban a la espera de la reacción de Constanzo, entre los cuales sobresalió el capitán Juan Gerardino, considerado OXHJR FRPR HO ~QLFR TXH YHUGDGHUDPHQWH PDQWXYR ÀGHOLGDG LQDOWHUDEOH D ORV intereses del centro administrativo. Hasta tanto no se recibiese la respuesta a la carta, Morel de Santa Cruz y Carvajal decidieron no tomar los bastones de mando simbólicos de sus car- JRV SHVH D OD H[LJHQFLD GH ORV SOHEH\RV GH TXH OR KLFLHUDQ DXQTXH SDVDURQ D IXQJLU GH SOHQR GHUHFKR FRPR ODV ÀJXUDV FRQ PD\RU DXWRULGDG GH OD FLXGDG

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