Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

480 5HEHOLyQ GH ORV FDSLWDQHV XQ PRYLPLHQWR SRSXODU HQ XQ HVSDFLR ORFDO una jefatura de un sector de la nobleza, que ejercía el mando sobre las mili- cias. Estas agrupaban al conjunto de la población libre, incluyendo a pardos y morenos, y operaron como el canal de manifestación de los anhelos de los apartados de forma consuetudinaria de los espacios públicos. La forma en que se desenvolvieron los eventos muestra que el protagonis- mo de la plebe fue creciente. En un inicio, la nobleza asumió el descontento por sí sola. En las primeras semanas en que Santiago de los Caballeros se encontró en virtual secesión respecto a Santo Domingo, los nobles mantuvieron la pri- macía, aunque gracias al respaldo activo de la plebe. Cuando se llegó ante el GLOHPD GH GHÀQLFLyQ IUHQWH DO SRGHU FHQWUDO OD QREOH]D VH HVFLQGLy \ OD SOHEH SDVy D VHU OD IXHU]D PRWRUD GH OD H[SUHVLyQ GHO LQWHUpV JHQHUDO 3RU ~OWLPR HQ los meses ulteriores a la reposición de la autoridad central, se diluyó casi del WRGR OD UHVLVWHQFLD HQ OD QREOH]D \ OD SURWHVWD VH FRQÀQy DO PHGLR GH OD SOHEH $ ÀQDOHV GH DJRVWR GH DQWH HO LQFUHPHQWR GH ODV H[WRUVLRQHV D TXH sometía Miniel a los vecinos de Santiago, los jefes de las milicias habían re- mitido una carta a Constanzo para denunciar lo que ocurría. No tuvieron empacho en asegurar que los soldados depredadores reclamaban actuar VLJXLHQGR yUGHQHV GH OD Pi[LPD DXWRULGDG GH OD FRORQLD /RV WpUPLQRV GHO FRQÁLFWR TXHGDEDQ H[SXHVWRV VLQ DPEDJHV PiV GH XQ DxR DQWHV GHO HVWDOOLGR Esta correspondencia fue ignorada y, más bien, dio pie a nuevas represalias, FRPR OD ÀMDFLyQ GH RQHURVRV SUpVWDPRV /DV UHODFLRQHV HQWUH ODV GRV SDUWHV HQWUDURQ HQ VX SXQWR PiV EDMR /RV ÀUPDQWHV GH OD FDUWD MHIHV GH ODV FRPSD - ñías de milicias y de otras instancias, denunciaban los manejos de Miniel con ODV FDUQLFHUtDV GH OD FRORQLD YHFLQD DXQ HQ PRPHQWRV GH JXHUUD ©«FRPR HQ HIHFWR OR HVWi KDFLHQGR D ÀQ QR VROR GH VHJXLU VX FRQRFLGR LQWHQWR VLQR también de aniquilar y destruir estos pobres vecinos, pues con sus públicos H[FHVRV FDXVDUi XQD WRWDO UXLQD \ SHUGLPHQWR GH HVWD FLXGDGª 31 En esta protesta estaba por completo ausente la plebe. Aunque no se VDEH D FLHQFLD FLHUWD FXiOHV RÀFLDOHV ÀUPDURQ HV FODUR TXH XQ GRFXPHQWR GH esa naturaleza no podía remitirse sin el consentimiento del sargento mayor H LQFOXVR GHO DOFDOGH PD\RU OR TXH VLJQLÀFD TXH H[SUHVDED XQ VHQWLU DPSOLD - mente compartido en la clase dominante de la ciudad. Constanzo se sentía VXÀFLHQWHPHQWH IXHUWH FRPR SDUD LJQRUDU HO PDOHVWDU HQ OD VHJXQGD FLXGDG GH la colonia. Más bien, la protesta hizo que se agudizara la animadversión con que los trataba, aunque prometió que se haría la investigación correspondien- te. Santiago Morel aprovechó su condición de alcalde ordinario para atizar el descontento. (O DWHQWDGR D -LPpQH] /RUD KDEtD SXHVWR GH PDQLÀHVWR OD GLVSRVLFLyQ GH algunos a ir más lejos, aunque todavía en forma embozada. En la medida en

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3