Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 475 FRQVLGHUDGD FLXGDG \ &RWXt YLOOD 6H WUDWDED GH PHUDV H[WHQVLRQHV GHO FDPSR en mucho mayor medida que Santiago. En Santiago había un casco de casas de piedra y ladrillo, construidas después del terremoto de 1562 y de los incen- GLRV SURYRFDGRV SRU ORV EXFDQHURV (VWDV HGLÀFDFLRQHV EDVWDQWH U~VWLFDV HUDQ las moradas de las familias principales, agrupadas en torno a la plaza, donde se alojaban las instituciones como el Cabildo. Ese cuadro de casas de piedra se estaba comenzando a ampliar, por lo que indican las descripciones. Pero \D HUD XQ IDFWRU VXÀFLHQWH GH GLIHUHQFLDFLyQ GH HVWDWXV IUHQWH D ORV ERKtRV GHO común de la ciudad o de todos los otros puntos de la región. Los tres linajes principales Casi todos los integrantes de la nobleza de Santiago eran familiares. El WURQFR GH HVH FRQJORPHUDGR GLULJHQWH VH LGHQWLÀFDED FRQ XQRV SRFRV DSHOOLGRV muy relacionados entre sí, entre los que sobresalían Almonte (De Almonte en la época), Pichardo y Morel de Santa Cruz. Se trataba de un conglomerado KLSRWpWLFDPHQWH FHUUDGR D FROHFWLYRV H[WHUQRV HQ SDUWLFXODU D ORV UHFRQRFLGRV como pardos y a los canarios. Conforme a la norma, como se puso de relieve durante los años previos a 1720, los cabezas de los linajes ostentaban, casi sin H[FHSFLyQ SRVLFLRQHV HQ HO DSDUDWR DGPLQLVWUDWLYR ORFDO HO ~QLFR GH FLHUWR peso además del de Santo Domingo, en la organización municipal y en el HQFXDGUDPLHQWR PLOLWDU GH OD SREODFLyQ OD RÀFLDOLGDG GH ODV FRPSDxtDV GH milicia (capitanes y alférez), además de puestos como sargento mayor, regi- dores, alcaldes ordinarios y alcalde mayor, y el superior de todos, el gober- nador de las armas, representante del capitán general en una sociedad que se reproducía con un síndrome de militarización. 3DUD FXDQGR VH DEULHURQ ORV GHEDWHV TXH FRQGXMHURQ D ORV ©WXPXO - WRVª GH \ VREUHVDOtDQ GRV ÀJXUDV GHQWUR GHO FRQFLHUWR GH ODV IDPLOLDV dirigentes: el septuagenario maestre de campo Pedro Morel de Santa Cruz, gobernador de las armas; 25 y Antonio Pichardo Vinuesa, alcalde mayor, con jurisdicción sobre gran parte de la región, cuyo padre del mismo nombre, con el rango de teniente general, también se había distinguido en los años terri- bles de la segunda mitad del XVII FXDQGR OD FLXGDG HVWXYR H[SXHVWD D VDTXHRV de los franceses. Aunque los linajes que ellos representaban fueran recientes, en términos generales ya en la tercera generación, 26 trataban de hacer heredi- tarios sus cargos, pues de ellos se derivaba la perpetuación del prestigio y el poder social. El hijo del alcalde mayor, del mismo nombre, ostentaba el cargo de sargento mayor, con la función de coordinar a los jefes de las compañías de milicias. Un hermano del alcalde mayor, Francisco Remigio Pichardo,

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