Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

472 5HEHOLyQ GH ORV FDSLWDQHV XQ PRYLPLHQWR SRSXODU HQ XQ HVSDFLR ORFDO organizada. Aun así, prácticamente todos los vecinos de la ciudad, salvo los FRPHUFLDQWHV \ DUWHVDQRV GHSHQGtDQ GH VX FRQH[LyQ FRQ OD WLHUUD SRU OR TXH la pobreza seguía siendo desoladora. Las estancias de los vecinos de mejor posición económica generalmente no pasaban de contar con dos o tres escla- vos. Una parte de la producción de esas unidades consistía en víveres para el autoconsumo, aunque ya aparecía el tabaco como el rubro más importante destinado a Saint-Domingue. Los hatos más grandes tenían unos pocos cente- nares de reses. La generalidad del pueblo pobre sobrevivía gracias al trabajo diario en estancias de dimensión reducida. Está registrado en los documentos que, en los años previos a 1720, se alternaron ciclos de sequía e inundación. Los perjuicios fueron múltiples, al grado de reducir la producción agríco- la y provocar mortandad en el ganado alzado de las monterías. Todos los funcionarios y personas de cierto nivel social, de la nobleza y la plebe, eran SURSLHWDULRV GH ÀQFDV HQ ORV DOUHGHGRUHV IXHUDQ HVWDQFLDV R KDWRV ODV FXDOHV frecuentaban de forma cotidiana o por períodos prolongados si se encontra- EDQ OHMRV GH OD FLXGDG $ SHVDU GH OD FDVL H[FOXVLYLGDG GH OD HFRQRPtD UXUDO hasta avanzado el siglo XVIII la residencia de la generalidad de la población era urbana, patrón apreciado por Raymundo González. 19 La diminuta franja de mercaderes, como una porción de los franceses residentes, se limitaba a intermediar relaciones primarias a partir de la tierra. La nobleza provinciana &RPR QRWD GLVWLQWLYD SHVH D VX LPSRUWDQFLD HFRQyPLFD \ GHPRJUiÀFD Santiago de los Caballeros no contaba con un equivalente de la fracción do- minante de Santo Domingo: la aristocracia burocrática colonial, dependiente de los cargos en el aparato administrativo, y propietaria de unidades agrarias GH FLHUWD FRQVLGHUDFLyQ /D ÀVRQRPtD GH OD FODVH GRPLQDQWH GH OD VHJXQGD FLX - dad compartía rasgos con la capitaleña, al tiempo que particularidades que se hallaron en el origen de la tentativa insurreccional. Los nobles santiagueros no VDOtDQ GH XQD VLWXDFLyQ SUHFDULD (O Q~PHUR GH ©EODQFRVª HUD PHQRU TXH HQ Santo Domingo, aunque la inmigración canaria recomponía una participación FUHFLHQWH GH HVWRV HQ OD FRPSRVLFLyQ GHPRJUiÀFD (Q FDPELR HO SURFHVR GH JHV - tación de una comunidad integrada avanzaba con mayor impulso, imbricado por una toma de conciencia de la distancia y las diferencias que la separaban del centro del poder. De todas maneras, nunca desaparecieron las diferencias sociales del ordenamiento colonial y los símbolos en que se sustentaban. 0iV ELHQ H[WUDxDPHQWH DFRQWHFtD OR FRQWUDULR \D TXH D SHVDU GH OD UHIH - rida precariedad, se mantuvo una bipolaridad social dentro del conglomerado

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