Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 471 S ANTIAGO DE LOS C ABALLEROS No obstante una paz fáctica de alrededor de dos décadas y el hecho GH VHU HO SXQWR FRQ PD\RU LQWHUFDPELR FRPHUFLDO FRQ HO H[WHULRU SDUD ÀQHV de la segunda década del siglo XVIII la comunidad continuaba en un estado penoso. Todavía no había habido tiempo para que diera frutos la incipiente WHQGHQFLD D OD UHFXSHUDFLyQ HFRQyPLFD \ GHPRJUiÀFD ,QGLFDGRU FUXFLDO OD población apenas había repuntado, gracias sobre todo al ingreso de esclavos de Saint-Domingue y la migración de canarios desde la última década del siglo anterior. De acuerdo a los datos disponibles, grosso modo el número de habitantes no traspasaba demasiado todavía el nadir a que había llegado en la déca- da de 1670. Poco antes de 1720 el francés Charles Butet, asiduo visitante de Santiago, hizo un cálculo de población en la ciudad a partir de las 380 vivien- GDV TXH FHQVy \ GH PLOLFLDQRV ([WUDMR XQ WRWDO GH SHUVRQDV VREUH OD base de cinco moradores por vivienda y de cuatro personas por cada milicia- no. 17 Otros cálculos permiten establecer una población ligeramente mayor. 18 $GHPiV GH ORV HIHFWRV HQ HO ODUJR SOD]R GH FRQÁDJUDFLRQHV GHVWUXFFLRQHV \ SpUGLGDV GH YLGDV XQD H[SOLFDFLyQ SODXVLEOH GH OD HVFDVD GLQiPLFD GHPRJUi - ÀFD UHVLGH HQ TXH WRGDYtD OD GHPDQGD GH JDQDGR GH 6DLQW 'RPLQJXH VHJXtD siendo reducida, al tiempo que no habían hecho aparición otros factores que OXHJR VHUtDQ IDYRUDEOHV HQ HO FRQWH[WR GH (VSDxD \ OD UHJLyQ FRPR OD UHFXSH - UDFLyQ GH OD SURGXFFLyQ GH OD SODWD HQ 0p[LFR $ GLIHUHQFLD GH RWUDV SRVHVLR - nes españolas, a consecuencia de décadas de guerra, en Santo Domingo tomó largo tiempo superar los síntomas primordiales de la depresión internacional del siglo XVII . De todas maneras, se puede inferir que ya se había aligerado el estado de desesperación de que habían sido presa los dominicanos, que previamente había redundado en una potente corriente de emigración. No era ya el caso, pero sí lo contrario: el aferramiento con uñas y dientes al te- rruño, con el trasfondo de la conciencia de que no había nada más que hacer que apegarse a la patria y a las ventajas que ella deparaba. Había comenzado GHVGH OD GpFDGD GH XQ ÁXMR GH LQPLJUDQWHV FDQDULRV PXFKRV GH ORV cuales se establecieron en Santiago. 'HVGH OXHJR OD VLWXDFLyQ FRQWLQXDED PDUFDGD SRU OD SUHFDULHGDG H[WUH - ma. Los inventarios de bienes de las personas hostilizadas por las autorida- des en los tiempos subsiguientes y que sufrieron embargos muestran una agricultura minúscula y, a lo sumo, una débil recuperación de la ganadería

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3