Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
462 5HEHOLyQ GH ORV FDSLWDQHV XQ PRYLPLHQWR SRSXODU HQ XQ HVSDFLR ORFDO guardia en Anibaje, a orillas del río Yaque. Poco después se supo que la ac- ción fue protagonizada por unos cuantos milicianos dirigidos por el sargento Domingo Almonte, quien había recibido instrucciones del capitán Santiago Morel de Santa Cruz, jefe de una de las seis compañías de milicias de la ciu- dad. Ese puesto tenía por propósito estorbar el paso hacia la vecina colonia francesa de Saint-Domingue de ganado vacuno proveniente de comarcas situadas al este. Su instalación había sido dispuesta, menos de un mes antes, por el alcalde mayor de la ciudad, Antonio Pichardo Vinuesa, por instruc- ciones del presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo, gobernador y capitán general Fernando Constanzo Ramírez. (VWH HYHQWR D SULPHUD YLVWD LQVLJQLÀFDQWH LQLFLDED OD FXOPLQDFLyQ GH XQ SURORQJDGR FRQÁLFWR TXH HQIUHQWDED D OD SREODFLyQ GH 6DQWLDJR \ GHO FRQ - junto de la región del norte con el poder metropolitano, representado por la administración central. Sería el primer capítulo de un estado de rebelión de la ciudad entre diciembre de 1720 y febrero de 1721. El acontecimiento recibió el FDOLÀFDWLYR GH UHEHOLyQ R UHYXHOWD GH ORV FDSLWDQHV SRU HVWDU HQFDEH]DGR SRU FXDWUR GH ORV FDSLWDQHV GH ODV PLOLFLDV SRU GHÀQLFLyQ LQWHJUDQWHV GH OD SRUFLyQ dirigente local, conocida como nobleza. Pero, en realidad, el protagonista bá- sico fue la población mayoritaria y pobre, conocida como plebe. En el desencadenamiento de los hechos, junto a Santiago Morel de Santa Cruz participaron su hermano Juan y su primo Pedro Carvajal de Santa Cruz (hijo de Bernardo José Morel de Santa Cruz y nieto del último sargento mayor de Jamaica), además de Bartolomé Tiburcio de Guegonaga, los cuatro capita- QHV GH FRPSDxtDV GH PLOLFLD 'H HOORV HO ~QLFR TXH QR SHUWHQHFtD H[DFWDPHQWH a los rangos de la nobleza era Guegonaga, originario de Popayán, en la actual &RORPELD OOHJDGR D OD LVOD PXFKR WLHPSR DWUiV FRPR RÀFLDO GH WURSDV WUDQV - portadas por la Armada de Barlovento, quien se tornó en un cliente del maes- tre de campo Pedro Morel de Santa Cruz, padre de los dos capitanes rebeldes. Los otros dos capitanes de compañías activas, José Gabriel Ortega y Francisco Remigio Pichardo, aunque se plegaron a la marcha de la disidencia, al igual que la generalidad de la nobleza, lo hicieron a distancia y con ambigüedades, como se discurrirá más abajo, por lo cual cuando se hablaba de rebelión o UHYXHOWD GH ORV FDSLWDQHV VH DOXGtD H[FOXVLYDPHQWH D ORV GRV KHUPDQRV 0RUHO de Santa Cruz, a su primo Carvajal y a Guegonaga. $QWHFHGHQWHV ELEOLRJUiÀFRV $XQTXH PHQFLRQDGD GH YH] HQ FXDQGR HQ DOJXQRV GH ORV WH[WRV KLVWR - ULRJUiÀFRV OD UHEHOLyQ GH ORV FDSLWDQHV KD VHJXLGR HQYXHOWD HQ EUXPDV 6H
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