Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 445 surtir convenientemente a aquellas con las 12,000 arrobas estipuladas, ya que la decadencia en que había caído aquel fruto hizo disminuir los envíos. Se autorizaba asimismo a los labradores, en virtud del Reglamento del Comercio /LEUH GHO PLVPR DxR D H[SRQHU ORV WDEDFRV VREUDQWHV D OD FRORQLD IUDQFHVD GH OD LVOD WRPDQGR D FDPELR GH pO GLQHUR R HVFODYRVª 179 Esa medida fue de gran importancia para Santo Domingo, pues se le- JDOL]DED HO FRPHUFLR $XQTXH FRPR DÀUPD /OXEHUHV QR VH FRQRFH ©GH OD ampliación del mercado al amparo de la Real Cédula que libera el comercio. Para el tabaco dominicano, abrir un nuevo mercado no era cosa fácil. Ya he- mos visto de lo reducido de su producción a pesar de la solicitud del aumen- to de los envíos, además tenía que competir con otros tabacos de superior calidad como el cubano, el brasileño, etc. Del comercio con Haití no sabemos si aumentó, pero se puede concebir un incremento ya que era un mercado YLHMR FRQRFLGRª 180 El hecho cierto es que el tabaco era de nuevo solicitado por España. Así, ©HO JREHUQDGRU HQYLy HQ OD FRVHFKD GH XQDV DUUREDV 3HUR manifestaba don Isidro de Peralta no poder remitir una cantidad mayor, ya que sólo contaba para su compra 25,000 pesos anuales, que por otra parte KDFtD WLHPSR TXH QR OOHJDEDQ GH 0pMLFRª 181 6LQ HPEDUJR H[SRQH 6HYLOOD 6ROHU TXH ©QR VH WUDWDED VyOR GH SUREOH - mas de dinero. Era difícil entonces un incremento de esta producción, y los cargamentos con destino a la Península escaseaban cada vez más, de modo que en julio de 1785 el Consejo de Indias apremiaba al gobernador, para que sin la menor dilación y en la primera ocasión que se presentase, envia- ra la mayor cantidad de tabaco que pudiera recoger, continuando a partir de entonces las remisiones acostumbradas. A ello respondió el gobernador H[SLGLHQGR OLEUDV 3HUR DO PLVPR WLHPSR DÀUPDED TXH OD VLJXLHQWH remesa no podría alcanzar el peso que se le pidió por la decadencia en que se encontraba aquel fruto, con motivo de la reducción obligada de sus siem- EUDV \ GH ODV VHTXtDVª 182 Ya en 1780 se notaba la diferencia. La ciudad de Santo Domingo poseía XQ QXHYR VHPEODQWH H[KLELHQGR FLHUWR ELHQHVWDU \ ©HO IRPHQWR GH ORV FXO - tivos de tabaco en los territorios del interior y una intensa actividad en las plantaciones de cacao, entre otras ocupaciones lucrativas, habrían devuelto a OD SDUWH RULHQWDO GH OD LVOD WDQWR SDUD ORV HVSDxROHV FRPR SDUD ORV H[WUDQMHURV SDUWH GHO YDORU GHO TXH DQWDxR KDEtD JR]DGRª 183 (VH DxR WDPELpQ $QWRQLR GH 5RMDV TXH KDEtD ÀUPDGR HQ XQ FRQ - trato con el entonces gobernador Solano, realizó su primer embarque el 20 GH PD\R TXH ©HUD GH XQ WDEDFR TXH VH KDOODED UHWHQLGR HQ HO SXHUWR GH 6DQWR
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