Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
420 (O WDEDFR GXUDQWH ORV VLJORV XVII y XVIII LPSRUWH GH ODV QDYHV SUHFLVDV SDUD VX HQYtR D /D *XDLUD \ SRVWHULRU UHH[SHGL - FLyQ D OD PHWUySROLª 77 Ese renacimiento de la economía dominicana obedeció principalmente a ODV VLJXLHQWHV FDXVDV ©QXHYDV SRVLELOLGDGHV GH FRPHUFLDOL]DFLyQ OD SHUVLVWHQ - FLD GH OD SD] HQ OD LVOD \ HO VRVWHQLPLHQWR GHO FUHFLPLHQWR GHPRJUiÀFR DGHPiV GH OD SROtWLFD PHUFDQWLOLVWD LPSXOVDGD SRU OD &RURQD KLVSDQDª 78 La calidad del tabaco dominicano, opacada por la del cubano, era resalta- da por dicho gobernador Alfonso de Castro que, en una propuesta de arbitrios, SURSXVR DO 5H\ HO GH RFWXEUH GH OR VLJXLHQWH ©(O VHJXQGR DUELWULR PiV proporcionado por ahora de notable alivio a estos vasallos y que los ha de estimular a sus mayores aumentos, consiste en que V. M. mande reconocer la calidad del tabaco (que con ésta remito, y se recoge con abundante rendimiento en esta Isla, y según aseguran diferentes sujetos de La Habana que al presente se hallan en esta Capital a dependencias y tiene haciendas de este fruto), es tan EXHQD \ PHMRU FDOLGDG TXH HO GH DTXHOOD ,VOD \ FRQ OD JUDQ H[FXVD GH QR WHQHU DTXt OD VDOLGD HVWH IUXWR QR VH DSOLFDQ D VHPEUDUOR QL D EHQHÀFLDU PiV TXH HO SUHFLVR SDUD VX SURSLR FRQVXPR GHO TXH VH OHV SLHUGH PXFKR SRU VX H[FHVLYR rendimiento; y es cierto que si por V. M. se dispone el que le carguen embar- FDFLRQHV TXH OH WUDQVSRUWHQ D OD (XURSD DEXQGDUtD H[FHVLYDPHQWH UHVSHFWR de la suma fertilidad de la tierra y su buena disposición para este fruto con HVSHFLDOLGDG 6LQ GLÀFXOWDG VH HVWDEOHFHUi HO HVWDQFR GHMDQGR OLEUH HO TXH VH gaste en la misma vecindad, pues por falta de compradores está naturalmente estancado: y en estos términos se podrá comprar todo y remitir por cuenta de V. M. Es así que como no hay quien le compre, no se siembra más que el que se consume en la Isla, por lo cual no se puede despachar embarcación a este puerto sin prevenir un año antes la venida, y adelantar V. M. treinta o cuarenta mil pesos por el primer año para hacer asiento con los sembradores y para que, teniendo segura la compra, se empeñen con fervor a la siembra de dicho fruto. En esto nunca pude malograrse el caudal de V. M., pues caso que no se lograse OD LGHD TXH SDUHFH LQIDOLEOH TXHGDUi HO GLQHUR HQ &DMDV 5HDOHVª 79 El mismo gobernador, acota Emilio Rodríguez Demorizi, después de referir sus juicios sobre la conducción del tabaco, vía La Habana o La Guaira, y de que la cosecha del segundo año, por ser mayor, daría pie a providencias SDUWLFXODUHV VREUH HPEDUFDFLRQHV DÀUPDED ©(O SULPHU DxR QR VHUi QHFHVDULR QRPEUDU IDFWRU KDVWD H[SHULPHQWDU HO SURGXFWR GH DVHJXUDU OD SODQWD GH HVWH comercio: pero yo me obligo a poner persona de satisfacción que con mi in- WHUYHQFLyQ \ GH 2ÀFLDOHV 5HDOHV UHFRMD \ DMXVWH ORV IUXWRV TXH FRQ PX\ SRFRV costos de V. M., a cuyo ahorro me aplicaré con desvelo, así por manifestar a 9 0 PL OHDO FHOR FRPR SDUD EHQHÀFLDU HVWRV SREUHV YDVDOORV H ,VOD +iOORPH
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3