Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
397 CAPÍTULO 7 EL TABACO DURANTE LOS SIGLOS XVII Y XVIII -RVp &KH] &KHFR \ 0X .LHQ $GULDQD 6DQJ I NTRODUCCIÓN El uso del tabaco, desde los primeros tiempos de la colonización de $PpULFD IXH KDFLpQGRVH PX\ FRP~Q VHJ~Q H[SOLFD (PLOLDQR 7HMHUD ©HQWUH los primeros colonos como entre los navegantes i marinos españoles que tra- segaban de un continente a otro. Estos se lo comunicaron a las poblaciones de Cádiz, Sanlúcar i Sevilla con las que estaban en contacto más continuo, i que por lo tanto fueron las primeras de España i aún de Europa que gustasen de una materia desconocida en el antiguo continente. Pero rejía en aquel tiempo HQ HO FRPHUFLR FRQ ORV H[WUDQMHURV XQ SURKLELFLRQLVPR LQH[RUDEOH FRQ UHVSHFWR D ORV SURGXFWRV FRORQLDOHV L DVt VH H[SOLFD FyPR KDVWD HO DxR GH QR VH introdujo la semilla en Francia a donde fue llevada entonces por Juan Nicot, que se la presentó a la reina Catalina de Médicis al regresar de una embajada a Portugal. La botánica apellidó desde luego a ese producto vejetal con un nombre etimolójico del que primero lo había traído, el de Nicotiana, pero no aparece ninguna referencia de que se usase fuera de la península en Europa hasta que en 1605 empezaron los turcos a fumar tabaco, probablemente del que cosechasen en las provincias de su imperio con plantas que procedían del continente americano. Bajo el reinado de Amurat IV se prohibió el taba- co, pero su consumo volvió a adoptarse venciendo oposiciones como las que había tenido el café. Al descubrirse el Nuevo Mundo no se limitaban sus na- turales a fumar o saborear aquella hoja; les servía para poción de aplicaciones medicinales, i sus sacerdotes i agoreros sabían aspirar su humo por medio
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