Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 373 Santo Domingo, en su mayoría pertenecientes a la élite capitalina, no sufrie- UDQ PHUPD VLJQLÀFDWLYD HQ HO Q~PHUR GH DQLPDOHV XQD SDUWH LPSRUWDQWH GH los cuales se reservaba para su venta a otros criadores mediante operaciones en las que las cabezas de ganado alcanzaban precios muy elevados. Idéntico negocio realizaban los ganaderos de Higüey, El Seibo, Bayaguana y Monte Plata con la venta de sus reses a los hateros de Hincha, Bánica, Santiago, La Vega y Cotuí cuando estos se desplazaban a Santo Domingo para asistir a al- guna celebración religiosa, como la novena de Nuestra Señora de Altagracia, por ejemplo. 125 3RU WRGRV HVWRV PRWLYRV VH HVWDEOHFLy HO VLVWHPD GH ©SHVDVª WDO FRPR OR describe Sánchez Valverde. Los cabildos reunían a los criadores a principios GH DxR HQ XQ DFWR GRQGH FDGD XQR H[SUHVDED HO Q~PHUR GH JDQDGR TXH SR - VHtD 'H DFXHUGR FRQ HVWD FLIUD VH HVWDEOHFtD XQD FRQWULEXFLyQ ÀMD GH FDEH]DV para su remisión a Santo Domingo. Luego, el nombre de cada ganadero era puesto en una papeleta y se procedía a un sorteo que determinaba el orden y la fecha de entrada de los animales en la capital. No obstante la simplicidad del método descrito, las transgresiones se sucedieron durante todo el período colonial y en especial a lo largo del siglo XVIII SRU HO GHÀQLWLYR DVLHQWR IUDQFpV HQ OD ]RQD RFFLGHQWDO GH OD LVOD \ HO WLSR de economía allí desarrollado, dependiente del suministro de carne para el mantenimiento de su población tanto libre como esclava. En la propia Santiago tenemos un ejemplo paradigmático. Como ya hemos señalado, la ciudad esta- ED H[FOXLGD GHO HQYtR GH UHVHV D 6DQWR 'RPLQJR SHUR SDUD VX SURSLR DEDVWR VH HIHFWXDED XQ UHSDUWR R ©SHVDª HQWUH ORV FULDGRUHV ORFDOHV D UD]yQ GH XQ GHO JDQDGR GHFODUDGR /D ~QLFD H[FHSFLyQ FRUUHVSRQGtD D DTXHOORV TXH SRVH\HUDQ menos de 50 cabezas, es decir que en principio los pequeños criadores queda- EDQ H[HQWRV D ÀQ GH HYLWDUOHV SHUMXLFLRV HQ HO PDQWHQLPLHQWR GH VXV KDWRV 126 Pese a lo señalado no todos cumplían con el compromiso. En términos generales se indica que en ocasiones los ganaderos aportaban menos reses de las señaladas por enfermedad de los animales, pérdidas durante el trayecto, HWF R TXH ORV DQLPDOHV HQYLDGRV QR WHQtDQ ORV DxRV DSURSLDGRV SXHV ©DOJX - nas pesas no traen reses hechas, sino becerritos, y es menester matar cuatro o FLQFRª 3RU WRGDV HVWDV FDXVDV VH SURGXFtDQ PRPHQWRV GH HVFDVH] FiUQLFD \ GH desabastecimiento en la carnicería de Santiago, donde se detalla que mataban FDGD GtD WUHV DQLPDOHV VDOYR HQ ©FXDUHVPD YLHUQHV \ YLJLOLDVª TXH VH UHGXFtD a uno consumido por enfermos y niños, y el precio alcanzaba los 10 cuartos el arrelde de carne de vaca y seis cuartos el de toro. 127 Una profundización en la cuestión, sin embargo, nos desvela pautas de actuaciónmuy interesantes del patriciado santiaguero y que podemos plasmar
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3