Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II
Historia general del pueblo dominicano 371 Dado que, como se verá más adelante el comercio vacuno con Saint- 'RPLQJXH DOWHUQy SHUtRGRV GH SURKLELFLyQ FRQ IDVHV GH WROHUDQFLD HQ HO WUiÀFR de reses, pudiera ser esta la causa del anonimato de una posible hermandad. O bien, dado que los teóricos auspiciadores de este tipo de asociación, los grandes latifundistas, combinaron ganadería y agricultura, inclinándose por la última en la segunda mitad del siglo, no fue necesaria la aparición de una FRPXQLGDG JDQDGHUD HQ H[FOXVLYD )XH HQ FXDQGR VH VROLFLWy GH OD &RURQD SRU YH] SULPHUD HO HVWDEOHFLPLHQWR GH XQD ©+HUPDQGDG GH OD 0HVWDª SHUR ya los tiempos eran otros y aunque se concedieron ciertos privilegios a los ganaderos, no se accedió a la petición. 117 E L SISTEMA DE « PESAS » ¢4Xp HUD XQD ©SHVDª HQ 6DQWR 'RPLQJR" 6iQFKH] 9DOYHUGH QRV OD GHVFULEH D OD SHUIHFFLyQ $Vt VH H[SUHVD ©6DFDU SHVD VH GLFH HQ OD LVOD FXDQGR HO DPR GHEH contribuir al abasto de la capital con aquel número de reses que al principio del año se le ha asignado. Una pesa debe constar de 80 cabezas de machos y que pasen de tres años. Dalas uno solo si el hato es grueso. La distribución se hace SRU HO UHJLGRU TXH KD WHQLGR OD SOD]D GH ÀHO HMHFXWRU HO DxR DQWHFHGHQWH HO FXDO HQWUHJD OD OLVWD D VX VXFHVRU GH FX\R FDUJR TXHGD HO FXPSOLPLHQWRª )LQDOL]D Sánchez Valverde con una frase importantísima que debe tenerse en cuenta, SXHV FRPR YHUHPRV FRQGLFLRQD WRGD OD MXVWD DSOLFDFLyQ GH OD QRUPD ©HQ HVWR hay muchísimos abusos, dignos de una severa reforma, por los perjuicios que WUDHQ WDQWR HO DEDVWR GHO S~EOLFR FRPR D ORV FULDGRUHVª 118 Las líneas antecedentes resumen toda la problemática que giraba en tor- no a este sistema, cuyas connotaciones son interesantísimas para conocer el trasfondo económico de la parte hispana de Santo Domingo. Igualmente nos permite conocer aspectos esenciales del fomento ganadero de la isla. Antes de avanzar en la cuestión digamos que algunos de los problemas que afectaban a las pesas (obligatoriedad de llevar ganado a la capital, poco valor de la carne HQ ODV FDUQLFHUtDV RÀFLDOHV \ SpUGLGD GH DQLPDOHV GXUDQWH HO WUD\HFWR VH GDQ también en otros territorios americanos y caribeños, por ejemplo, en Cuba. 119 En principio, todas las villas y ciudades españolas de la isla debían suministrar ganado a las carnicerías de Santo Domingo para el sustento de su población al no bastar —dado el elevado número de habitantes— los de ORV KDWRV \ KDWLOORV GH VXV DOUHGHGRUHV 'HO SUHFHSWR HVWDEDQ H[FOXLGDV WUHV
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3