Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 369 incluso al de Santo Domingo, 111 dato revelador del potencial pecuario domi- nicano que muestra además su fuerza si tenemos en cuenta los problemas e inconvenientes que la cría de reses tuvo que afrontar como señalamos an- tes. Aunque el hecho corresponde a una época anterior, no nos resistimos a mencionar la historia reseñada por Araujo y Rivera. Relata el cronista una sabrosa anécdota acerca de la causa de la alta reproducción del ganado va- cuno a través del suceso acaecido en un hato perteneciente al convento de 1XHVWUD 6HxRUD GH OD 0HUFHG GRQGH ©HV PX\ RUGLQDULR SDULU ODV YDFDV D GRV becerrillos, y algunas a tres, celebrándose entre muchas personas el chiste de decir que los religiosos quisieron consumir el hato y que la Virgen no lo ha SHUPLWLGR REUDQGR GLFKD PDUDYLOODª 112 Si formásemos un grupo con las ciudades llamadas del interior (Hincha, Bánica, Neiba, San Juan, Cotuí, La Vega y Santiago) y otro con las situadas al este (Monte Plata, Bayaguana, El Seibo e Higüey), la comparación entre los ín- dices de reproducción de las dos agrupaciones nos ofrece jugosos resultados. Por ejemplo, el incremento medio anual del primer conjunto es del 23,50 %, frente a un 20 % del segundo, manifestándose así una mayor productividad de los hatos del primero frente a los del segundo, a lo que no sería ajeno el intenso comercio de reses con la colonia francesa de Saint-Domingue. Individualmente destacan el valle de Neiba y Cotuí, de la que se dice TXH KDEtD DEDQGRQDGR OD DJULFXOWXUD SDUD GHGLFDUVH H[FOXVLYDPHQWH D OD ganadería, 113 pero en realidad todas las poblaciones del occidente domini- cano mantienen un índice muy fértil, por encima de las medias total y por- FHQWXDO /D ~QLFD H[FHSFLyQ HV +LQFKD TXH HQ HO FHQVR GH ÀJXUD FRPR la segunda ciudad en número de ganado vacuno. Sin embargo, dos años DQWHV \D VH MXVWLÀFDED OD EDMD UHSURGXFFLyQ D FDXVD GH ©OD JUDQ FDQWLGDG GH SHUURV MtEDURV H[LVWHQWHV TXH VH FRPHQ HO JDQDGR \ OD HVWHULOLGDG GH SDVWRV GH OD ]RQDª 114 6LJQLÀFDWLYR HV WDPELpQ TXH ORV OXJDUHV RULHQWDOHV SUHVHQWHQ XQ SRUFHQWD - je bajo, incluso contando entre ellos con El Seibo, la tercera ciudad en número de ganado. La obligatoriedad de abastecer a la ciudad de Santo Domingo, GH VRPHWHU VXV DQLPDOHV D XQ SUHFLR RÀFLDO ÀMR H LQIHULRU DO SDJDGR SRU ORV IUDQFHVHV OD IDOWD GH LQFHQWLYRV HQ VXPD FUHHPRV TXH H[SOLFDQ HVWH KHFKR Las cifras nos permiten obtener otra serie de detalles interesantes, si bien GHEHPRV UHFRUGDU GH QXHYR TXH PDQLSXODPRV GDWRV RÀFLDOHV GRQGH QR VH LQFOX\HQ WRGDV ODV UHVHV H[LVWHQWHV $Vt +LQFKD \ 6DQWLDJR MXQWDV DJUXSDEDQ al 40.85 % del total del ganado vacuno y al 51 % de entre las poblaciones del interior. Estas últimas comprendían el 79.91 % de los animales censados, frente al 20.08 % del resto de villas. Mientras, y al disponer con un terreno

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