Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

358 (O KDWR JDQDGHUR \ OD JDQDGHUtD HQ 6DQWR 'RPLQJR GXUDQWH HO VLJOR XVIII Algunas de las características anteriores variaron en el transcurso de los años. Con el aumento de la población y la difusión de los cultivos tuvieron que regularse los terrenos dedicados a labranzas y a crianza en prevención de HQIUHQWDPLHQWRV \ D SHWLFLyQ GH ORV ODEUDGRUHV TXHMRVRV ©SRU ORV FRQWLQXRV GDxRV TXH H[SHULPHQWDQ HQ VXV VHPHQWHUDV \ RFDVLRQD OD PXFKHGXPEUH GH FHUGRV TXH VH FUtDQ HQ ORV WHUUHQRV TXH VRQ SURSLDPHQWH GH ODERUª /RV HQ - frentamientos se daban también en los terrenos compartidos. Así lo vemos en un pleito surgido entre José Mejía de Alvarado y José Pacheco, condueños del sitio de Mata Hambre, por los daños que el ganado de cerda del segundo ocasionó en la propiedad del primero. 57 En 1765 Baní fue erigida en terrenos FRPSUDGRV D ORV KDELWDQWHV GH &HUUR *RUGR (VWRV H[LJLHURQ D ORV EDQLOHMRV ©QR GHGLFDUVH D OD FULDQ]D GH JDQDGR PHQRU HQ ORV WHUUHQRV GHO HMLGRª 3HUR en 1774 se suscitó un pleito por incumplimiento del requisito establecido, que IXH UHVXHOWR SRU DXWR GH GH MXOLR GH SURKLELpQGROHV WD[DWLYDPHQWH OD crianza en el espacio ejidal. 58 3RU RWUD SDUWH ORV FULDGRUHV GHMDURQ GH VHU VXMHWRV SHUWHQHFLHQWHV HQ H[ - clusiva a la clase dirigente rural pues muchos negros liberados se hicieron con parcelas de tierras convirtiéndose en propietarios. Así, en 1746 Juan Bautista Boruco, moreno libre de Santo Domingo, compraba a Juan Gerardo, de Bayaguana, una caballería de tierra en el sitio llamado La Loma del Medio. 59 En Santo Domingo no resultaba difícil hacerse con unas cuantas cabezas —siempre hubo animales montaraces en abundancia— y establecer un hato, SUy[LPR R OHMDQR D XQ FHQWUR XUEDQR 1RUPDOPHQWH HQ SULPDYHUD VDOtDQ ORV vecinos en congregación a los montes y sabanas en busca de ganado cima- rrón. Una vez reunidas las cabezas necesarias se les encaminaba con perros y JDUURFKDV D ORV FRUUDOHV $OFRFHU QRV UHÀHUH TXH ©SDUD FRJHU FDEDOORV HQ HVWH valle (San Juan) y en otros, hacen unos corrales con mangas largas y luego van a espantarlos y encierran tantos que muchas veces se llevan por delante el corral y las mangas, y rompen, y es menester tener cuenta con que no vengan DO FRUUDO PXFKRVª 60 ,JXDO TXH HQ ODV H[SORWDFLRQHV DJUtFRODV WDPSRFR IDOWDUtDQ TXLHQHV VH internasen en tierra adentro, criasen unas cuantas vacas y cerdos, plantasen algunas siembras y viviesen así sin mayores preocupaciones. Para la aris- WRFUDFLD UXUDO HVWD GLIXVLyQ GH OD SURSLHGDG JDQDGHUD QR VLJQLÀFDED QDGD Las grandes estancias, los cientos de cabezas, los puestos destacados en las milicias y en el Cabildo seguían estando en su poder. El prestigio continuaba siendo suyo. 61 Según las crónicas, en la Española se crió ganado caballar (caballos, as- nos y mulos), lanar, cabrío, vacuno (bueyes, toros y vacas) y de cerda. Las

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