Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 349 Los libertos tuvieron acceso —dentro de sus posibilidades— a la tierra. Muchos de ellos abandonarían su antigua actividad ganadera para dedicarse a la agricultura, constituyendo en gran modo ese grupo de pequeños y me- dianos propietarios que en la segunda mitad de siglo se dedicaron de manera entusiasta a la siembra de tabaco con motivo de las peticiones del producto desde Sevilla. La relativa facilidad para la obtención de la libertad y para la compra de tierras impidió en Santo Domingo la aparición de graves tensiones sociales, a diferencia de la colonia francesa. Al menos no nos consta durante la primera mitad del siglo XVIII ninguna revuelta, sublevación o malestar genera- lizado de negros hacia blancos, y ello se debió en gran medida a unas relacio- nes humanas que, con todas las limitaciones que quieran objetarse, podemos FRQVLGHUDU GH ÁXLGDV 3DUD &DVVi VLQ HPEDUJR ©ODV SRVLELOLGDGHV GH OLEHUWDG de los esclavos y de lograr el status de pequeños y medianos propietarios DJUDULRV DVt FRPR OD DXVHQFLD GH OD H[SORWDFLyQ VXSHULQWHQVLYD \ ORV WUDWRV crueles [...] no se debían a la supuesta humanidad y bondad hispánica [...] La realidad es que estas situaciones se daban porque los esclavistas hateros no SRGtDQ REUDU GH RWUD PDQHUDª 15 3URSLHWDULRV GH JDQDGR La ausencia de libros, registros y censos impiden conocer la totalidad de hatos y hateros de Santo Domingo. Salvo pérdida, desaparición u otras circunstancias, no se nota el más mínimo interés en los cabildos por llevar XQD UHODFLyQ GH ORV JDQDGHURV GH VX MXULVGLFFLyQ (V SRVLEOH TXH H[LVWLHUDQ órdenes al respecto, aunque no hemos hallado documentación detallada. El único censo conocido es el realizado por el gobernador Osorio en 1606 a raíz de la decisión de devastar y despoblar la zona occidental de la isla, y la fecha es tan lejana y sucedieron tantos acontecimientos en los años siguientes que no nos puede servir de referencia. 16 Hay que esperar a 1769 para encontrarnos que el gobernador Azlor dictaba unas instrucciones que trataban de regular el paso de ganado a Saint-Domingue y en cuya tercera disposición se establecía la obligación de disponer en los archivos del municipio de un libro donde constaran las estancias de su distrito, el nombre de los propietarios, el tipo de ganado que se criaba y su reproducción, así como el número de reses para el consumo propio y para el abastecimiento a Santo Domingo. 17 En el siglo XVIII nos encontramos únicamente con datos parciales. Por ejemplo, en una información de 1720-1730 se dice que en La Vega había 25 KDWRV \ ©RWURV GH ORV TXH QR VH WLHQHQ FRQRFLPLHQWRª 18 De vez en cuando se apuntan algunos nombres (Damián del Castillo yAntonio de Coca y Landeche,

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