Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

271 Historia general del pueblo dominicano quieran darles la libertad, no se lo permite aquel govierno, sino con la calidad de que vayan a vivir a Francia. El motivo de esta bien fundada providencia es el gran riesgo que prudentemente se temen de que los libres con sus maliciosas sugestiones y más licenciosa vida que les facilita la libertad que gozan pueden fácilmente commover- los, lisonjeándolos con las vanas esperanzas de que sacudan el yugo, en que se hallan y ser instrumento para que las naciones enemigas logren mediante ellos alguna sorpresa y acaso alude a este respecto lo que los franceses han dicho hablando de sus negros esclavos, que se pasan a esta ysla, que con ellos mantenemos la vívora en el pecho. 66 Otro criterio muy distinto tuvo su antecesor inmediato, el arzobispo Álvarez de Abreu, quien en el informe de su visita pedía al rey que asumiera OD FRQJUXD VXVWHQWDFLyQ GHO FXUD GH GLFKR SXHEOR IRUPDGR SRU ©LQIHOLFHV SR - EUHV PLVHUDEOHVª SXHV OD FRQVLGHUDED ©REUD« OD PiV SLDGRVD \ DFHSWD GH OD 'LYLQD 0DJHVWDGª 67 1R REVWDQWH D OR TXH DOXGtD HO QXHYR SUHODGR DO H[SRQHU VX GLVHQWLPLHQWR UHPLWtD D OD FXHVWLyQ GH ODV ©FODVHV SHOLJURVDVª FRPR OD KDQ conceptuado los estudiosos modernos. 3XQWRV GH YLVWD FRQWUDSXHVWRV VREUH ODV FODVHV SHOLJURVDV Estas clases peligrosas eran fruto de las transformaciones que se habían operado en las sociedades de plantación y tuvieron como reverso el miedo VRWHUUDGR D OD H[SDQVLyQ GH ORV QHJURV OLEUHV SRU SDUWH GH OD SREODFLyQ EODQFD minoritaria. En Santo Domingo, sin embargo, la población liberta hacía tiempo que superaba a la población esclava. Mas eso no impedía que se viera un pro- EOHPD HQ OD SUHVHQFLD FUHFLHQWH GH JHQWH H[WUDQMHUD GH FRORU TXH DFFHGtD D OD libertad, pese a que ello estaba dispuesto por Reales Cédulas y leyes del reino. En efecto, se les consideró como grupos poco disciplinados, sin sujeción a la autoridad, por vivir dispersos en las cercanías de la ciudad. Además es- taban en comunicación con esclavos jornaleros, algunos de los cuales tenían VXV FDVDV HQWUH HOORV 'H DKt TXH HVWRV OLEUHV HMHUFtDQ VXV PDORV LQÁXMRV D WUDYpV de sus prácticas y costumbres, las cuales eran de procedencia bárbara. Eran receptadores de cimarrones, además de cómplices de robos y otros crímenes. 6H OHV YLR FRPR HO ©HQHPLJR GH OD FDVDª R ©HQ FDVDª TXH GH PDQHUD FUHFLHQWH amenazaba el orden colonial y a las mismas personas nobles de la ciudad e LVOD HUD PDQWHQHU ©OD YtERUD HQ HO SHFKRª 7RGDV HUDQ VLWXDFLRQHV TXH GDEDQ UD]RQHV SDUD GHVKDFHUVH GH OD FDQGLGH] VREUH HVD ©JHQWH GHVSUHFLDEOHª \ DQ - dar con cautelas.

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