Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 175 de Santo Domingo o a su arzobispo, preocupándose por las cuestiones de GHIHQVD \ IRUWLÀFDFLyQ GH DTXHOOD SURYLQFLD 6LQ GXGD SHUGXUDED HO UHFXHUGR de la invasión de Penn y Venables de 1655 y muestran falta de seguridad en alcanzar otra victoria semejante en el caso de que el intento de los anglos o de RWUD SRWHQFLD VH UHSLWLHVH (Q DFRQVHMDEDQ TXH VH SHQVDUD HQ ©DWHQGHU D TXH ORV VROGDGRV HVWpQ FRQWHQWRVª \ TXH VH OHV SDJDVH SXQWXDOPHQWH ORV SUH - PLRV SURPHWLGRV D ORV ODQFHURV TXH OXFKDURQ HÀFD]PHQWH GXUDQWH HO DWDTXH LQJOpV (VWDV PLVPDV FXHVWLRQHV VH H[SRQHQ HQ ODV FDUWDV yUGHQHV \ FpGXODV dirigidas al presidente recién proveído, don Pedro Carvajal y Cobos. 63 /D REUD GHO LQJHQLHUR PLOLWDU -XDQ %DXWLVWD 5XJJHUR Ante la amenaza inglesa a Santiago de Cuba en 1663, el ingeniero mili- tar Ruggero 64 advirtió del peligro que corrían todas las islas de Barlovento \ VHxDOy OD QHFHVLGDG GH IRUWLÀFDU 6DQWLDJR 3DUD HOOR VROLFLWy GHO YLUUH\ GH Nueva España que proveyese el dinero necesario para realizar su proyecto. Esta es la primera noticia que tenemos de la presencia del citado ingeniero en las Antillas. 65 Realmente no había guerra declarada. Según Pedro Henríquez Ureña, los ingleses invadieron Cuba por la playa de Aguadores el 18 de octubre de 1662. Diez años más tarde, en 1672, la reina gobernadora doña Mariana de Austria ordenaba al presidente de la Española que asistiese al reconocimiento que Ruggero se disponía a hacer de la ciudad. Su salario era de 110 escudos al mes, siendo al principio el ámbito de su trabajo las islas de Barlovento, con destino en La Habana. Había recibido su nombramiento el 30 de julio. Se le ordenó detenerse en Santo Domingo dos días para reconocer VXV IRUWLÀFDFLRQHV \D TXH VH KDEtD GHFLGLGR TXH VH UHYLVDVH \ FRQFOX\HVH OD FHUFD R PXUDOOD GH OD FLXGDG 5XJJHUR XQD YH] H[DPLQDGD OD SOD]D VXJLULy que su estancia en la Española debería prolongarse para cumplir de forma adecuada su misión; lo que le fue acordado. En carta de 12 de septiembre de 1673, el Cabildo comunicaba al rey y al Consejo de Indias la llegada a la isla del capitán e ingeniero Juan Bautista Ruggero el 30 de agosto para ha- FHUVH FDUJR GH OD FHUFD \ IRUWLÀFDFLyQ GH OD FLXGDG GH 6DQWR 'RPLQJR /RV regidores pedían esclavos para la realización de la obra, ya que desde 1651 habían muerto muchos de los que hasta entonces se habían ocupado de las maltrechas haciendas de cacao y otros servicios. Al año siguiente, el Consejo de Indias encomendó a don Marcos de Lucio, quien no tenía conocimiento directo de las obras efectuadas en aquel presidio, TXH H[DPLQDVH OD SODQWD GH OD FLXGDG \ VXV DPXUDOODPLHQWRV \ EDOXDUWHV UHPL - tida por el ingeniero Ruggero y que posteriormente informase y emitiese su

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