Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

Historia general del pueblo dominicano 163 Mientras se esperaba con ansiedad la llegada del situado, algunos de los vecinos más adinerados de la capital aumentaban su patrimonio dedi- FiQGRVH D KDFHU SUpVWDPRV D FXHQWD GH OD SUy[LPD HQWUHJD GDQGR OLEUDQ]DV sobre esta. Los destinatarios de los préstamos eran particulares (funcionarios, PLOLWDUHV \ VREUH WRGR OR TXH PiV EHQHÀFLRV SURSRUFLRQDED D ORV TXH SUHV - taban eran las cantidades que se libraban a las Cajas Reales como anticipo del situado. Hasta 1683, año de su muerte, el nombre que con más frecuencia aparece mencionado en relación con estas actividades crematísticas es el de don Rodrigo Pimentel, a quien ya nos hemos referido con anterioridad. Fue UHJLGRU SHUSHWXR FDSLWiQ GH PLOLFLDV SURSLHWDULR GH KDFLHQGDV \ DO ÀQDO FDVL de su vida se hizo religioso, probablemente para escapar de la justicia. 35 Llegó a disfrutar de la mayor fortuna de la colonia y a gobernar, en algunos perío- dos de su vida, la parte española de la isla desde la sombra, valiéndose de la DPLVWDG GH DOJ~Q SUHVLGHQWH JREHUQDGRU FRPR =~xLJD LQFOXVR JDQiQGRVH HO apoyo del arzobispo, la mayoría de los componentes del cabildo de la ciudad y del eclesiástico (su hermano Pedro fue deán de la Catedral). Prestó grandes cantidades a la Real Hacienda, disponiendo en ocasiones del situado a su DQWRMR 8QD GH ODV PXFKDV PXHVWUDV GHO SRGHU H LQÁXHQFLD TXH DOFDQ]y IXH OD de nombrar maestre de la plata, con el encargo de llevar a Santo Domingo el VLWXDGR GHVGH 0p[LFR D $QWRQLR GH /HGHVPD KHUPDQR GH VX DPDQWH ,VDEHO de Ledesma. 36 (VWH FDUJR HUD PX\ FRGLFLDGR SRU ORV EHQHÀFLRV RFXOWRV VREUH todo (y en este caso compartidos con quien realmente disponía de la plata a su llegada, el regidor Pimentel), que reportaba a quien lograse ejercerlo. Además del situado, adquirían en el puerto de recogida de la plata mercancías varias que vendían bajo cuerda a la llegada a su destino, con grandes ganancias. En estos tratos ilícitos participaban, sin duda, algunos de los vecinos más desta- cados de Santo Domingo, miembros del Cabildo e incluso algún funcionario GH OD $XGLHQFLD X RÀFLDOHV GHO SUHVLGLR En 1671 el total de la cantidad ingresada por particulares en las Cajas Reales a cambio de libranzas alcanzó la suma de 5,534,007 maravedíes (162,762 reales y 21 maravedíes). Entre las personas que prestaron dinero por el siste- ma ya referido de libranzas sobre el situado se hallaban miembros destacados GH OD VRFLHGDG GRPLQLFDQD WDQWR GH RULJHQ SHQLQVXODU PDJLVWUDGRV RÀFLDOHV del presidio) como criollos de buena posición, algún que otro benemérito de la élite criolla o componentes del Cabildo municipal. Entre los que prestaron dinero a la Real Hacienda en 1671 y 1672, con libranzas superiores a 100,000 maravedíes, podemos citar a:

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