Historia General del Pueblo Dominicano Tomo II

134 La decadencia de la población y de la economía de estancias hasta mediados del siglo XVII parte ladinos o criollos. Los últimos, nacidos en la isla, tenían bastante asumi- GDV ODV LQÁXHQFLDV FXOWXUDOHV KLVSiQLFDV GH VXV DPRV 2WUD PRWLYDFLyQ SDUD OD huida fue la búsqueda de mujeres, siendo muy frecuente entre los cimarrones VX FDSWXUD (UD QRWRULR HO GHVHTXLOLEULR GH JpQHUR H[LVWHQWH HQ ODV XQLGDGHV productivas en las que trabajaban los esclavos, pues en la importación de estos predominaban los varones por razones meramente laborales; rendían PXFKR PiV HQ OD H[SORWDFLyQ PLQHUD HQ SULQFLSLR \ VREUH WRGR HQ OD GHO azúcar posteriormente. 84 El desequilibrio numérico entre varones y hembras se acentuaba aún más en los enclaves cimarrones, lo que les llevó en algunos casos a violentos enfrentamientos, en especial en las primeras generaciones, hasta que nacieron bastantes niños en los manieles, aunque nunca dejó esta cuestión de ser un problema. 85 Deive diferencia dos tipos de cimarronaje en la Española, cosa que no se KDFtD D QLYHO RÀFLDO HO SHTXHxR R VLPSOH \ HO JUDQGH 3DUD OD DGPLQLVWUDFLyQ metropolitana todos eran negros alzados, sin distinción de grado alguno entre ellos. En el primer caso el esclavo se limitaba a abandonar su lugar de trabajo o la casa de su amo por unos días o unas semanas, sin alejarse mucho del lugar de donde huía, lo más tres o cuatro leguas. A veces se escondían en un bohío SUy[LPR R ORV RFXOWDEDQ HQ RWUD KDFLHQGD YHFLQD (O PRWLYR GH OD IXJD SRGtD ser el evitar un castigo, la búsqueda de pareja o el librarse temporalmente del rigor del trabajo, entre otros, pero no llevaba necesariamente implícita la necesidad o la intención de desertar ni constituían una amenaza para el poder establecido. Acostumbraba este absentismo a tener carácter pasajero, de comportamiento más bien originado por un estado de ánimo del esclavo TXH QR OOHJD D VHU FRQVLGHUDGR FRPR OD H[SUHVLyQ GH XQD OXFKD GH FODVH QL SUHRFXSy H[FHVLYDPHQWH DO DPR TXLHQ VH OLPLWDED D DSOLFDU OR SUHFRQL]DGR en las distintas ordenanzas contra esclavos cimarrones que se dieron en el siglo XVI , desde 1522, seguidas de las de 1528, 1535, 1542 y 1545 que fueron la EDVH GHO &yGLJR 1HJUR D ÀQHV \D GHO VLJOR XVIII y estaban vigentes a lo largo del XVII . 86 Respecto al cimarronaje clásico o gran cimarronaje, es el que implica la IXJD GHÀQLWLYD GHO HVFODYR D YHFHV GHVSXpV GH KDEHU FRPHWLGR XQD DFFLyQ criminal contra el amo o sus bienes, o simplemente, como un acto de suprema rebelión contra la injusta situación de privación de libertad y nula calidad de YLGD TXH SDGHFH (O WUDEDMR TXH VH YH REOLJDGR D UHDOL]DU HV DJRWDGRU \ H[FHVL - vo y no lo ve compensado ni con la cobertura de sus necesidades más elemen- tales, ya que no está bien alimentado ni vestido y a veces los amos rompen la unidad familiar vendiendo o comprando por separado los miembros de una pareja o alguno de los hijos. Tras la huida, se refugiarán muchos de ellos

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3